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Altar Mayor - Nº 85 (03)
Lunes, 31 marzo a las 19:44:37

Altar Mayor

REVISTA DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 85 – febrero-abril de 2003

CARTA REPROCHE A LOS REYES MAGOS*
Por José Viana

Señores Reyes Magos: Hace bastantes años, muchos años, que os debía esta carta, pero como bien sabéis, nuestras relaciones han sido discretamente cordiales, ya que nunca me disteis la ocasión de pasar al agradecimiento o al cariño.

Yo era un niño bueno, obediente y estudioso que sólo pedía un regalo y, además, os daba a elegir: una bicicleta o un tren eléctrico, añadiendo un educado «si es posible». Pero nunca era posible. Jamás recibí el tren o la bicicleta, pero en cambio me encontraba con libros y tebeos, una pelotita y algunos soldaditos de plomo o un coche de cuerda. Bufanda, calcetines de lana o guantes no faltaban, porque los Reyes Magos sabían que los inviernos en Madrid eran muy crudos.

Eso sí, siempre encontré una cartita escrita con letras de oro, en la que me recomendabais que siguiera siendo bueno y leyendo mucho, que por lo visto era más importante que la peligrosa bicicleta; así cuando me enteré de lo que no debía enterarme, no me causó ningún trauma, mi espíritu, bastante pragmático por aquellas fechas, se dijo: ahora por lo menos, puedo elegir los cuentos. Algo hemos ganado.

Creo que este episodio empezó a forjar mi espíritu republicano y mi afición por la literatura, puesto que el primer libro que pude «pedir a los Reyes» fue una antología de la literatura española de la editorial Sopena, que aún conservo en buen estado.

También resolví una duda que había tenido siempre: ¿erais reyes o magos? Porque las dos cosas me parecían una exageración. Pues ni lo uno ni lo otro, hicisteis vuestro asombroso viaje para adorar al Niño Dios hace dos mil años y después delegasteis el trabajo en nosotros, los pobres mortales y así nos ha salido.

Pero tal y como están las cosas, me parece que deberíais intervenir para salvar vuestro buen nombre, bastante maltrecho actualmente, porque digo yo, si sois capaces de fabricar millones de juguetes sofisticados e inútiles, ¿no podéis fabricar comida, ropa y medicinas para los miles de niños que mueren de hambre cada día, comidos literalmente por las moscas y la miseria? Nosotros, en papel de magos, nos sentimos felices viendo a nuestros hijos o nietos riendo y gritando rodeados de juguetes carísimos que abandonarán a los pocos días e incluso a las pocas horas. En nuestra función de reyes magos, ni se nos ocurre pensar en los niños que no saben sonreír, que van a morir sin haber visto un juguete, sin sentir risas a su alrededor y que antes de morir... !de hambre! nos están mirando con esos ojos inmensos, llenos de asombro y sin fuerzas ni para llorar.

Estamos centrando nuestra atención en los juguetes, que son un mundo irreal, porque no queremos ver el mundo real o porque lo conocemos demasiado y nos molesta.

Volved, queridos Reyes Magos, volved a la tierra. Esta vez no es preciso traer oro, incienso y mirra, basta con alimentos, medicinas, ropas y algún juguete que siempre ayuda.

Por si no lo sabéis, los millones de niños que os necesitan, que nos necesitan, están en África, Hispanoamérica, India, China y mil sitios más. Son criaturas que tienen hambre y no les damos de comer, que tienen sed y no les damos de beber, que están desnudos y no les vestimos... ¿Os suena? Reyes y Magos, utilizad el poder y la magia para que no sigan llegando al cielo más niños famélicos, deformes, con úlceras y llagas, tristes y sin haber recibido la dosis de felicidad a la que tienen derecho como seres humanos. Me pregunto con vergüenza: ¿cuántos miles de niños habrán muerto en el mundo mientras escribo esta carta ? ¿Cuántos niños podíamos salvar con lo que cuestan las quinientas mil «play station 2» que se venderán estas navidades en España o los millones de «barbie glamourama»?

Somos tan miserables que no nos importa la miseria ajena.

¿Nos podrán perdonar esos millones de niños muertos de hambre?

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* En su momento, y por el conducto reglamentario, hicimos llegar esta carta-reproche de nuestro colaborador a los Reyes Magos. Ahora, con un poco retraso debido a que en el mes de enero salió el número extraordinario de Altar Mayor, la publicamos para conocimiento de nuestros socios y amigos.

 
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