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El Risco de la Nava
El Risco de la Nava - Nº 231
Jueves, 12 agosto a las 13:20:35

El Risco de la Nava

GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 231 – 10 de agosto de 2004

SUMARIO

  1. Manifiesto de Madrid
  2. Nefasto módulo racional, por Arturo Robsy
  3. Rafael Ibáñez Hernández, por José Manuel Cansino
  4. Galería de pendejos: Las feministas, por Alvarfrías


MANIFIESTO DE MADRID

El día 11 de marzo de 2004, 191 personas fueron asesinadas en Madrid, en el mayor acto terrorista cometido en Europa. En las jornadas negras que siguieron al 11-M, todos pudimos ver cómo desde un cierto sector de la política española se exigía al gobierno legítimo de España que respondiera con carácter inmediato a la pregunta que a todos nos asaltaba: «¿Quién ha sido?».

Han transcurrido cinco meses desde la masacre y aquéllos que reclamaban al gobierno transparencia y celeridad impiden hoy que la Comisión constituida por el Congreso profundice en la investigación de la autoría material e intelectual de ese atentado. En las escasas semanas que la Comisión de investigación ha durado, se ha pretendido centrar el debate en la determinación de si el gobierno informó con 60 o con 90 minutos de retraso sobre los hallazgos de la policía.

Con todos los respetos para los comisionados, eso no nos importa. Lo que el pueblo español quiere saber es quién depositó las mochilas en los trenes, quién ayudó en la preparación de esas mochilas, quién suministró los explosivos empleados, quién eligió la fecha del atentado, quién diseño la secuencia de acontecimientos acaecidos entre el 11 y el 14 de marzo. Queremos saber, sobre todo, quién dio la orden de cometer esa masacre.

En lugar de contribuir a esclarecer estos aspectos, se pretende ahora dar por cerrada la Comisión de investigación, teniendo previsto sus miembros decidir el 7 de septiembre si redactan sus conclusiones finales. ¿De qué conclusiones hablan? ¿Acaso saben ya la respuesta a todas esas dudas?

Queremos saber si es cierto, como indican los autos judiciales, que algunos de los implicados estaban siendo grabados semanas antes de que los atentados se produjeran. Queremos saber qué dicen esas grabaciones. Queremos saber si es verdad, como indican las informaciones periodísticas, que el transporte de los explosivos fue decidido en una reunión en la que 4 de los 7 asistentes eran confidentes policiales. Queremos saber de qué hablaron esos confidentes con sus controladores en las llamadas telefónicas producidas los días 1, 2, 4, 9 y 10 de marzo, entre la fecha en que se produjo el transporte de los explosivos (29 de febrero) y la fecha del atentado. Queremos saber cómo es posible que centenares de kilos de dinamita fueran sustraídos por esos confidentes de una explotación minera sin que nadie impidiera ese tráfico.

Un cierre en falso de la Comisión constituiría una cruel burla hacia las víctimas de los atentados del 11-M. Se equivocarían el partido actualmente en el gobierno y sus socios parlamentarios si creen que la sociedad española va a dejar que se cubra este atentado con el manto del olvido. Ni el Congreso ni el Gobierno de España pueden permitirse que queden sin dilucidar los numerosos puntos oscuros que rodean la preparación de la masacre.

Queremos saber por qué los autos judiciales afirman que los teléfonos móviles usados en los atentados fueron adquiridos por personas supuestamente búlgaras. Queremos saber si es coincidencia que dos caravanas de la muerte (una de ETA y otra de supuestos terroristas islámicos) se dirigieran simultáneamente a Madrid el mismo fin de semana del 28 de febrero. Queremos saber cómo es posible que delincuentes comunes cometan el mayor atentado de la historia de Europa ante las mismas narices de nuestras fuerzas de seguridad. Queremos saber si alguien avisó de ese atentado y en qué términos lo hizo. Queremos saber qué hicieron las fuerzas de seguridad cuando tuvieron conocimiento en febrero de 2003 de la existencia de una red de tráfico de explosivos. Queremos saber, exactamente, quién sabía qué antes de producirse el 11-M.

Son muchos los españoles a quienes en aquellas fechas se les llamó asesinos. Y aquellos que les insultaban miran hoy para otro lado y tratan de pasar cuanto antes esa página negra de la Historia. No vamos a permitirlo. Porque tanto aquellos sobre quienes tan miserablemente se volcó la responsabilidad de esa masacre, como el resto de españoles de buena voluntad, no tenemos derecho a llorar a nuestros muertos hasta que los verdaderos asesinos paguen por lo que han hecho.

Creemos que ha llegado el momento de hacer oír nuestra voz. Hoy somos nosotros los que TODAVÍA preguntamos, ¿QUIÉN HA SIDO?

Ayúdanos a esclarecer lo que pasó circulando este manifiesto y enviando una copia a los medios de comunicación, foros, partidos políticos y asociaciones que consideres oportunos.

* * *

Esto es una iniciativa ciudadana promovida por particulares de diferentes ideologías, que están preocupadas por los gravísimos rumores que están circulando en la calle. Pedimos a todos los que quieran conocer la verdad, sin importar las ideologías políticas, que se movilicen.
 

NEFASTO MÓDULO RACIONAL
Por Arturo Robsy

Anda por ahí gente cuyos caminos neuronales (llámelos «engramas» con toda confianza) han sido fosilizados, ya por la repetición, ya por la carestía de imaginación. Gente que puede descubrirse por la facilidad para acogerse a las frases de otros, prescindiendo del propio criterio.

Esas personas, que infestan la prensa y la tele, tienden a decir cosas como que «cuando se señala algo los tontos miran el dedo». Es oración de predicamento entre practicantes de la loa y devotos del panegírico (y hasta del panegírico invertido). El mensaje de la presunta idea es «si será tonto que en lugar de mirar lo que se le señala mira a quien se lo señala».

Sólo que el humano, salvo en tiempos de gran decadencia del cromosoma, sabe muy bien que el quien señala que es previo al hecho de señalar, y que vale la pena saber quién llama tu atención antes de obedecerle y atender. O sea, mirar el dedo, no sea una pistola. Pistola psicológica, por supuesto. Demasiada gente trata de llamar nuestra atención sobre algo y no siempre con fines didácticos.

Un tiempo muy a propósito para observar dedos que señalan es la época de elecciones. Vistas diez, ya se puede intentar un análisis estocástico, o sea, de probabilidades: frente a un estímulo electoral (una aleluya, por ejemplo) hay un número de respuestas posibles y, de las posibles un número menor de respuestas probables. De esas probables es de las que se puede extraer una predicción del comportamiento.

Así dicho, parece sencillo, pero no, porque la respuesta a cualquier estímulo está condicionada por la respuesta al estímulo anterior y por el «momento», la circunstancia propia en que se nos estimula. Si ofrezco de fumar al sujeto «A», que acaba de tirar su pitillo, lo más probable es que rechace mi género. Pero si se lo propongo cuando lleva tres horas sin humear, el mismo sujeto «A» me aceptará de buena gana el cigarrillo.

No es fácil predecir lo que hará el hombre ni aún así, porque hay otra dificultad mayor, pero quizá más útil. Si ha leído a Chomsky, con todas sus expediciones a la estructura verbal, a la psicosintaxis por así decir, no se avergüence: asúmalo. Úselo. Chomsky se lo monta a base de núcleos nominales y verbales y hace bonitos árboles, pero, al menos, señala un camino que se puede seguir con otro talante: Una oración es siempre una investigación entre sus términos. Consta de una observación, de la voluntad de transmitirla y de un razonamiento de lo observado, de lo dicho o escrito. Hablar es atribuir, qué duda cabe. Pero la oración tiene una parte optativa: La razón que ampara a lo que se afirma o se niega, a lo que se atribuye. Sería un módulo racional.

Si alguien dice «El perro es fiero porque ladra», el «porque ladra» sería el «módulo racional», lo que nos explica por qué nos dicen que el perro es fiero. Pero si sólo se nos dice que el perro es fiero, no dejamos de entender, aunque se haya suprimido el «módulo racional». O sea que la atribución básica de fiereza al perro se absorbe tanto si se la razona como si no. Un ejemplo actual de omisión de módulo racional lo da en ABC el buen escritor Ignacio Sánchez Cámara cuando (25-6-04) termina su artículo sobre la verdad así: «Y si algún Pilato de pacotilla pregunta ¿qué es la verdad?, cabría responderle, con Hegel, que la realidad es la verdad». No hay módulo racional, pero queda bien, aunque hay que ser más certero que el filósofo H. con los asuntos de la verdad y echarle un silogismo de escarmiento: «La realidad es la verdad/ y la mentira es realidad, Ergo la mentira es verdad». A tanto llegaba la poderosa mente equívoca de Hegel.

Volvamos al inicio: cuando el comunicador, en campaña electoral, emite atribuciones sin módulo racional, traslada al oyente o lector la capacidad de poner él una razón, es decir, de imaginarse por qué el perro es fiero; e imaginárselo desde su propia experiencia: una sutil forma de «personahzar» la frase. Para alguien el perro será fiero porque muerde, o porque enseña los dientes o porque le recuerda a un perro fiero de veras que intervino en su vida. Lo que menos dudará es que el perro sea fiero.

Cuando el comunicador pone en manos del receptor la justificación de lo afirmado o negado, obliga a sustituir el «módulo racional» por un módulo de opinión, mucho más variado y más capaz de justificar a satisfacción de cada uno el por qué el perro es fiero,

Y, ahora, a la actuación política general y las campañas electorales: más del noventa por ciento de lo que ha afirmado el PSOE en últimas y penúltimas, se ha publicado sin módulo racional. Recuerde: El gobierno miente; y el 11-M es hijo de la «foto de las Azores». Frente a eso, el PP, que no sabe manera en algunas cosas, ha insistido en añadir módulo de razón a no menos del cincuenta por cien de sus atribuciones. El resultado lo sabemos todos: ganó el PSOE. Seguramente porque sus escuchas tuvieron que personalizar lo que el gremio decía. Quede cierto que ningún socialista predicará jamás el materialismo histórico en campaña electoral, mientras que los del PP no se resisten a la tentación de explicar la doctrina liberal en los mítines.

La moraleja es sencilla: deja que la gente interprete a su aire lo que dices, no se lo des mascado, que se recuerda menos y no moviliza. Si se dispone de medios de información, es así como se ganan las elecciones: con manga ancha. Deja que la buena gente se imagine por qué dices lo que dices, o sea, la imaginación al poder. Usa siempre frases lobotomizadas. Hay dos modelos conocidos, listos para su uso: El titular de prensa y el poema.

Bien evidente es que este trabajo no sigue su propio consejo y razona lo que afirma, por lo que no será tan creído ni apreciado como si se hubiera limitado a afirmar que «en política no hay que razonar sino repetir». O sea, como cuando los lunáticos predicen «la lengua propia de tu tierra es X» y la gente traga por más que sepa que las tierras ni tienen lengua ni la sacan. O como cuando la milenaria y razonable Iglesia, sabia cómo nadie, substituye el módulo racional por el innegable atractivo del «módulo misterioso».

Y no digamos nada del éxito posible si algunos han dedicado los últimos ciento cincuenta años a crear y establecer bonitos lugares comunes, como que la libertad es electiva. Terminemos respondiendo a una pregunta imaginaria. ¿Si mucha gente leyera esto, se estropearía una sana matriz electoral? Nadie deja de estornudar al saber por qué estornuda.
 

RAFAEL IBÁÑEZ HERNÁNDEZ
Por José Manuel Cansino

Con un soberbio estudio introductorio sobre el autor y su obra, la editorial Actas acaba de publicar una nueva edición de La fiel infantería, de Rafael García Serrano, egregio representante del prosismo español y de los literatos «azules».

Tan relegado ahora como Lorca durante el franquismo, leer a García Serrano sin frecuentar las librerías de viejos, no es fácil. La censura en este tiempo mediático poco tiene que ver con los Camilo J. Cela de antes y mucho con el reparto de subvenciones oficiales a una industria, la editorial, que intenta supervivir en estos años en los que se lee poco, lo que no quita para que la censura sea también eficaz.

La primera vez que cayó un libro de Rafael García Serrano en mis manos fue gracias a la Fundación Cultural San Fernando (de la que poco más que su nombre conozco) en la Asamblea Constituyente de la Plataforma 2003. Esta Fundación había editado en 1995 (sin parquedad de erratas) Eugenio o la proclamación de la primavera junto con el San Jorge o la política del dragón del también falangista, Ángel María Pascual. Después vino la edición de la misma obra de ENR con prólogo de su hijo Eduardo; excelente periodista o comunicador. El acto de presentación de esta obra en Sevilla acogido por la Asociación ADEMÁN es difícil de olvidar.

Volví a encontrarme con Rafael García Serrano con la selección de los mejores títulos del siglo XX realizada por el periódico El Mundo. En esta ocasión fue Plaza del Castillo el título elegido; el mismo que repitió luego y de la misma forma el diario El Correo de Andalucía propiedad del grupo Prisa (sic).

La literatura bélica, las tres obras citadas lo son, es difícil entenderla sin su contexto y más aún en la sociedad de convencional pacifismo que nos circunda. Por eso, el estudio introductorio de La fiel infantería es el preparatorio perfecto para saborear tras él, la novela. Rafael Ibáñez Hernández es su responsable y también lo es de la colección «post nubila» de la editorial Actas; una empresa sólida que dirige Luís Valiente.

Rafael Ibáñez, historiador ejerciente que lo hace a quemarropa sin el placet de Javier Tussel, inicia esta aventura editorial con el aval robusto de obras anteriores como Europa en el pensamiento joseantoniano (Ed. Editor 3, 1986), Estudio y acción: La Falange fundacional a la luz del diario de Alejandro Salazar (Ed. Barbarroja, 1993) y Escritores en las trincheras (Ed. Barbarroja, 1989), escrita al alimón con Carlos Caballero. Ambos autores han visitado la Universidad de Sevilla en los dos últimos años, dictando sendas conferencias memorables al calor de la filmografía azul y el regreso de los prisioneros de la División Azul ante un público mayoritariamente desconocedor de la materia, que abarrotaba el Aula Magna de la Facultad de Geografía e Historia invitado por José Bernárdez, organizador de las jornadas.

He tenido oportunidad de trabajar junto a Rafael Ibáñez en José Antonio y la Economía (Juan Velarde. Coord. Grafite Ediciones, 2004). Su minuciosidad es tan extrema como su rigor.

A Rafael Ibáñez le quedan algunos retos inmediatos cuya culminación esperamos impacientes. Uno es la publicación de su tesis doctoral sobre la prensa en el movimiento nacionasindicalista de la preguerra. El segundo es la esperada edición de las obras completas de José Antonio Primo de Rivera. Otros proyectos como el estudio del movimiento nacionalsindicalista en la Transición o la biografía novelada del coronel Antonio Lucena -último falangista superviviente de la Galería de presos políticos de la Cárcel Modelo de Madrid en 1936- tendrán que esperar un poco más.

Este alto madrileño, que investiga con la humildad del sabio y escribe con la claridad del maestro, está llamado a entrar en la casa del gran público por derecho propio.
 

Galería de pendejos
LAS FEMINISTAS
Por Alvarfrías

Estas chicas no tiene remedio. Siempre poniéndose a la cabeza de un progresismo que va hacia las cavernas, dando auténticas muestras de tolerancia, talante de diálogo, libertad para todos, etc., siempre que los todos sean ellas o los varones de su partido que coinciden en la apreciación de ese progresismo.

Hay que oírlas para estar al día y para rezar por ellas, las pobres, tan amargadas, tan afligidas, tan sombrías, tan sin horizontes que se encierran en un pequeño mundo hostil sin aperturas a la auténtica libertad, olvidando que la verdad no está en ellas, que hay que hacer bella la vida para disfrutarla. Pobrecillas.
 

Estrella Digital/Agencias
ONG feministas lanzan una campaña para que el Gobierno suspenda los acuerdos de financiación con la Santa Sede

En declaraciones a la prensa antes de intervenir en un curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial sobre violencia de género, Murillo consideró un atrevimiento «pensar que a las personas no se las mide por su capacidad sino por su biología. En esta ocasión el Vaticano parece muy preocupado por nuestra vocación de madres y no de víctimas».

Esta responsable del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales aludió así al documento del Vaticano «Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y la mujer en la iglesia y en el mundo», donde se condena el feminismo radical y la llamada «ideología de género».

En opinión de Murillo, el Vaticano debe hacer una gran reforma democrática «en el sentido de que los individuos somos lo que somos y no ninguna característica sexual, biológica o de raza».

Asimismo, mostró su sorpresa por que el Vaticano «se permita recomendarnos lo que las mujeres deben hacer con su vida profesional: me sorprende porque las madres católicas no quieren para sus hijas una vida muy tradicional. Ninguna católica puede asumir lo que se está planteando».

«Hablar de vocación y de naturaleza nos sitúa en plena Edad Media. Es muy grave que haya esa injerencia de la Iglesia en el mundo público, es una injerencia decir que las mujeres no deben trabajar y es una injerencia instar al Gobierno sobre la desigualdad, porque supone instar al Gobierno a crear condiciones para que no se trabaje«, agregó Murillo, invitada al curso «Violencia contra las Mujeres: el maltrato en la pareja».

Replantearse las subvenciones

Por otro lado, consideró conveniente que el Gobierno se replantee el actual sistema de subvenciones a la Iglesia y abogó por «algún pacto de no injerencia en asuntos púbicos».

Sobre este último extremo afirmó que «igual que nadie nos podemos pronunciar respecto a política en un púlpito, a veces desde el púlpito se dicen cosas muy inconstitucionales, a pesar de ello es su ámbito de actuación y no nos podemos pronunciar, nosotros pedimos respeto y división de poderes».

«Pedimos respeto al aparato del Estado del Vaticano, que no es equivalente a la cantidad de sacerdotes y mujeres teólogas que están en la vida de Cristo, castigador, tradicional y medieval como plantean estos señores».

Sobre esta misma cuestión, la responsable del área de mujer de Amnistía Internacional, María Naredo, quien asiste al mismo curso, calificó de lógico que en un «país laico el Estado actúe según los intereses de la sociedad en su conjunto y no obedecer a ningún lobby, la Iglesia lo es al fin y al cabo».

Recogida de firmas

La Red de Organizaciones Feministas contra la Violencia de Género ha iniciado una campaña de recogida de firmas, que culminará a finales de otoño, con el objetivo de que el Gobierno español suspenda los acuerdos con la Santa Sede de 1979, que determinan la contribución del Estyado a la financiación de la Iglesia Católica.

Desde el domingo a las 20,00 horas, cuando se lanzó la iniciativa, ya se habían recopilado casi 1.680 firmas, a través de la web www.redfeminista.org. La portavoz de la Red, Ángeles Álvarez dijo a Europa Press que entregarán las firmas al Ejecutivo con el fin de que termine la financiación de una institución que «hace apología del sexismo al defender un papel estereotipado de las mujeres y atacar los principios de igualdad», en referencia al documento del Vaticano sobre el feminismo.

«Es necesario que los españoles hagan una reflexión sobre el hecho de que el Estado no puede mantener una relación privilegiada con una organización que ataca los derechos de la mitad de la población», recalcó. A su juicio, aunque a través del IRPF los ciudadanos ya pueden elegir si desean o no financiar la Iglesia Católica, los acuerdos entre España y la Santa Sede reportan a la Iglesia una partida económica que no corresponde destinar a un Estado laico.

Pero además, Álvarez recuerda que muchas comunidades autónomas y ayuntamientos destinan fondos para programas de prevención o atención de víctimas de malos tratos a organizaciones vinculadas con la Iglesia, cuando ésta «defiende la desigualdad». «¿Cómo se va a prevenir la violencia de género desde estos planteamientos? ¿Cómo se va a conseguir la recuperación de las víctimas cuando se predica un rol estereotipado de las mujeres? -se pregunta-. Hacemos un llamamiento a las comunidades autónomas para que bajo ningún concepto destinen dinero a estas organizaciones para gestionen programas de este tipo».

Al mismo tiempo, la organizaciones de mujeres plantean la necesidad de que el sistema educativo español deje de depender también de la Iglesia, al entender que la mitad de los centros educativos están gestionados por esta Institución y que muchos de ellos reciben fondos públicos para su sostenimiento. Junto a ello, a la vuelta de la vacaciones, prevén reunirse con otros colectivos especialmente «atacados» por la Iglesia Católica, como los gays, a fin de que se unan a su petición de que el Estado rompa los acuerdos con el Vaticano


 
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