Bienvenido a la Hermandad del Valle
    Búsqueda

    Menú
· Inicio
· Presentación
· Recomendar
    Publicaciones
· Altar Mayor
· El Risco de la Nava
· El Brocal
El Risco de la Nava
El Risco de la Nava - Nº 360
Miércoles, 31 enero a las 13:27:44

El Risco de la Nava

GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 360 – 30 de ENERO de 2007

SUMARIO

  1. Demostración del «Método PSOE», Arturo Robsy
  2. Sobre la Guardia Civil, L. Fernando de la Sota
  3. Pactar con el terror, Enrique López
  4. Apuntaciones en torno a lo bien que va España, Antonio Castro Villacañas
  5. Algunos hombres buenos, Minuto digital
  6. Nuevo revés para Zapatero, Pablo Sebastián
  7. Compromisos del Gobierno con ETA, Gara
  8. La fiscalía acusa a Pepe Rubianes de un delito de ultrajes a España por sus insultos en TV3, Libertad Digital


DEMOSTRACIÓN DEL «MÉTODO PSOE»
(o cómo leerles los pensamientos y planes antes de que se les ocurran)
Arturo Robsy

Es muy importante estudiar los tics informativos del social-comunismo y puede demostrarse que la obsesión política es tan fuerte y el deseo de prevalecer en el poder tan obsesivo –como antes con Felípez y con Largo– que, por unanimidad, cosa congénita, proyectan sus fracasos y sus males sobre la oposición y sobre sus viejos demonios: una transferencia de culpa que les sirve para negar tanto sus errores como su estado de necesidad. La frustración que implica ser socialista o pensar como tal, tan fuera de época ya, los sume en el espejismo de un mundo que debiera ser como ellos no consiguen hacerlo. Así los socialistas más que informar hacen exorcismos y procuran crear fetiches que menear ante la opinión tratando de afianzar alguna magia primitiva. No se olvide que los marxismos son una religión sectaria y no una teoría medida y clara.

Hagamos un viaje por la mente colectiva del PSOE y busquemos lo que de verdad piensa y enmascara de sí mismo. Gracias a un fanático dominical que ha perpetrado un artículo (Diario Menorca, 21-1-07, pág. 4), entregado a la catarsis por proyección. Quizá se entendiera poco esta necesidad de atacar en toda circunstancia si no se hubiera descubierto ya que el socialismo, en estado natural, jamás dirá la verdad, porque la verdad siempre le desmentiría.

El autor, Juan Navarro Puigdemasa, hace un gran servicio a los estudiosos de la psicología de las mentes que se ven atrapadas por el marxismo, que actúa como una especie de viga doble: en el ojo y en el alma. Se señalan los momentos cumbres del angustioso proceso de proyección del mal propio y se insiste en que cuanto dice el escritor se corresponde con cuanto piensa de los riesgos y dificultades de su propio grupo.

Cavar su propia fosa: se trata del título, que ya indica lo que está haciendo la oposición. Mientras que los españoles no afectados por la enfermedad de las furias ven en lo errático y desorientado de ZP con su PSOE eso mismo: que cava su fosa electoral y hasta la de Secretario General. Los socialistas lo ven; les parece grave y, en consecuencia, se lo atribuyen a la oposición.

Entramos en el cuerpo del mensaje del subconsciente marxista, tan asustado en estos momentos:

No voy a presumir de adivino, carezco de dicha cualidad, pero me atrevería a auspiciar que el futuro de don Mariano Rajoy en política ha llegado a su punto más alto, al límite del cataclismo que precede a la catástrofe.

Si nuestra teoría de retroproyección de los problemas e intenciones del PSOE es cierta y se comete conscientemente para provocar confusiones y esperanzas, parece que lo que se dice arriba responde a la apreciación de todos tras la enganchada parlamentaria a cuenta del terrorismo: Zapatero no sólo ha perdido intención de voto sino que lleva al PSOE a la debacle. Esto es al menos lo que piensan los suyos.

Por decirlo de algún modo: él mismo ha cavado su propia fosa con su afilada e incontinente lengua que le puede llevar junto a su partido a una larga travesía por el desierto.

Seguimos en la misma apreciación de las consecuencias de la lengua incontinente de ZP: el cántico a la paz y a sí mismo, seguido de la explosión en Barajas y los muertos, junto con las extrañas declaraciones anti-ruptura de conversaciones de los días sucesivos. En esos días se ha sentido que el socialismo perdía las elecciones y la confianza y volvía a boxes para intentar una reparación de urgencia. La percepción delirante de la secta hace que el futuro previsible se desplace hacia Rajoy, como conjurando el riesgo real.

A no ser que alguien de peso reforme las cuestionadas leyes electorales que lo valoran (a Rajoy) políticamente como un mesías, no tiene explicación, a no ser que esté afectado por una insania pasajera o permanente, al verse cada vez más alejado del poder que sintió tan suyo que se sumió para siempre en aquel espejismo.

Tomen nota de la inversión psicológica. Si alguien ha sido saludado como ungido o como artefacto del destino, ha sido Zapatero jurando que repartiría los bienes morales de los derrotados hace 70 años y que, como en el caso de Yhavé, suya es la venganza y el poder. De hecho, Zapatero pasó más de dos semanas, tras el «accidente» de Barajas, en posición de «grogui», como alelado y lejano; pasajeramente cortocircuitado y abrumado por la imposibilidad de conservar el poder en el partido y en España. Ha sentido los privilegios del cargo tan suyos y tan merecidos, que ha olvidado que fue elegido y que, con tantos y tan prominentes errores en medio de la alucinación de su éxito mediático, tiene muchas posibilidades de ser apeado del escalafón de Secretarios Generales: por indocumentado inane atrapado por los espejismos sobre su propia personalidad. No ha caído aún porque faltan meses para las elecciones y sería peor el remedio. Más descalaverante.

Lo suyo, el otro día en el Parlamento, fue patético, impropio de la cabeza mejor pensante del partido que ya anda escasa de luces cuando los señores Acebes y Zaplana concurren a escena para reivindicar que la inteligencia no es su fuerte en un partido donde las carreras universitarias suelen ser de fácil acceso por aquello del poder crematístico que siempre ha ostentado la derecha, aunque paradójicamente la crema intelectual se cultive más en la izquierda, quizá porque la necesidad y el hambre agudice más el cerebro. Será quizá por ello que en la pasada manifestación haciendo hincapié en la sugerida palabra «libertad», intelectuales y artistas de este país encabezaron una manifestación donde faltaron los verdaderos reyes de las manifestaciones, los «señores de la pancarta». Hecho incomprensible teniendo en cuenta que era una oportunidad ineludible para confraternizar con los otros españoles que también tienen su corazoncito y sensibilidad, para ser solidarios con tras víctimas que a la postre son víctimas igualmente cuales las que reivindica la AVT, a no ser que los otros muertos por el terrorismo no sean tan «muertos» como los que ellos deciden que sean.

No se trata de que los sesos se le hayan vuelto agua al articulista, sino de la presión de la ira y del desencanto que no puede dirigir al verdadero culpable y traslada al enemigo, al que afea estar formado por abogados con oposición, como si el presidente Zapatero no fuera otro abogado que, además, no ha ejercido jamás como tal. No faltan en la tirada anterior ni barullos con muertos, confusiones a costa de los intelectuales de CCOO y UGT que presidieron la manifestación y notaron la ausencia de esos señores de la pancarta, pero no la de Zapatero, una vez más Capitán Araña embarcando a los demás y hurtando el cuerpo a las vistas. Es lamentable que el socialismo nacional ande tan requemado, tan furioso y tan seguidor de los métodos grotescos de Pepe Blanco, el corbacho del PP.

Ahora, un párrafo glorioso, casi con estilo clásico y buscando la belleza del estilo:

Y volviendo al Congreso de los Diputados, donde jamás estuve: Quédeme petrificado ante la ira verborráica de don Mariano, regalando a un sumiso Zapatero los más variados improperios que oídos democráticos escucharon en ese lugar. Yo, habitante de un corto periplo democrático, nunca había escuchado nada igual, allá donde la palabra debe ser mesurada, mordaz e inteligente. Pensé en una cita de Miguel de Cervantes a propósito de la ira: «Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre, ayo ni freno que la corrija». No podía dar crédito que aquel discurso empezoñado (sic) y nada ecuánime dicho en un santuario donde cada palabra debe ser un homenaje a la razón, y el señor Rajoy la puso en evidencia ante un gris Zapatero adormilado. Creo que fue a un pastor de ovejas que le escuché decir mientras recogía amapolas por el campo: «La razón trata de decidir lo que es justo. La cólera trata de que sea justo todo lo que ella ha decidido». Casualmente el pastor se llamaba Séneca, y el valedor de aquel pensamiento podría ser Rajoy en su última parte donde la cólera fue más protagonista que la razón que quería imponer. Mientras el otro santo varón que rige mis impuestos en la sandía patria partida en dos aplicaba aquello que contra la ira, dilación, mientras se abrazaba a un letargo parecido al sueño, en un debate que no tendría que haberse producido por prudencia democrática, y, porque a la postre, sólo sirvió para evidenciar lo que ya dejó escrito Machado: Esas dos Españas que hielan los corazones. Esas dos oposiciones que parecen estar en el frente de Teruel, sin bayonetas caladas, agrediéndose con el mortal filo de las palabras para herirse a muerte en lamentable batalla donde siempre perdemos todos por culpa de unos pocos.

En el largo párrafo se observa muy bien la ambivalencia del método socialista una de cuyas bazas consiste en recibir valientemente los improperios sin devolver ninguno y que todos los que le llaman la atención a causa de errores y fracasos son personas emponzoñadas por la ira, por intereses inconfesables y privados del ejercicio de la razón unívoca. Las buenas gentes del PSOE nunca consiguen explicarse que, viéndolas ellos tan claras, los demás no acierten a comprender las altas miras de Zapatero. Quizá de ahí la idea de llamar sandía a España, o sea, necia que no comprende nada, quizá porque la oposición le tiene sorbido el seso: otras veces que alguien ha intentado llamar sandios a los votantes del PSOE se han notado fervorosas defensas hacia la libertad de trágala.

Transferencia de papeles en grandes volúmenes: Zapatero unas veces es Rajoy y, otras, el espíritu compungido que soporta la incomprensión, pobre hombre: con razón el pastor Séneca dijo que «la cólera trata de que sea justo todo lo que ella ha decidido». O sea, desde tomar venganza de 1931 a 1939, de 1939 a 1975; y desde Aznar a Zapatero y devolver cosas, bienes y honras a quienes jamás fueron sus titulares; cerrar el paso a las iniciativas de los representantes de diez millones de votantes; insultar diariamente a las Españas anteriores al 2004, televisar a diario un video con unas declaraciones de Franco en inglés , haciendo burla demagógica, cuando su Zapatero ni a eso llega, y adonde llega es al francés pronunciado con acento de oveja de las Malvinas. Lo que suelta Blanco sin descanso, no es ira. Lo que dice la Vicepresidente, para la que el resto de la humanidad miente, no es ira. Ni siquiera la ETA es airada, ni lo está el que escribió tan cautas y tolerantes palabritas que, un poco mas abajo no confiesa la ira sino algo peor: la rabia, gran método intelectual:

Terminado el debate se me terminó la rabia como la del perro muerto. Salí a airear mis ideas que nunca tuve claras a pesar de pasar muchas noches al fresco. Observé a mis vecinos. Hacían vida normal de ciudadanos ajenos. ¿Ajenos a qué...? Reflexioné mi propia pregunta. Será la ignorancia que nos hace felices... Seguro. Yo me sentía más feliz antes del debate. El querer saber acrecienta la incertidumbre, y el conocimiento ha (sic) menudo nos conduce a la indignación. Más sabio sería aunque burdo, ver el debate prescindiendo del sonido televisivo, y contemplar cómo sus señorías gesticulan sus cuitas a brazo partido, sin llegar a entender por meros gestos, que alguien nos habla de bombas con insinuaciones sutiles que, a la postre, fue la verdadera bomba que puede poner patas arriba a una oposición que sigue el fiel lema «contra peor, mejor». Bomba que sin duda le estallará a Rajoy en sus propias manos. Si bien es verdad que la suya fue una bomba fétida de las que tiraba yo de niño en las «peixeteries» por pura maldad. Pero bomba punible al fin y al cabo.

El hombre, rabioso pero demócrata al fin y al cabo, se confiesa de ideas poco claras: un detalle. Pero se entrega a la nostalgia de la ignorancia que tan feliz le haría, porque el conocimiento, la ilustración, «a menudo nos conduce a la indignación». Junto con otros seguidores de consignas, se decanta por no haber celebrado el debate o, caso de hacerlo, cuidar de que se retransmita sin sonido para no entender que algunos nos hablan de bombas «con insinuaciones sutiles». Otra nostalgia pues: la de la mordaza para el prójimo y es que, ya se sabe, cuanto más totalitario pinten a Rajoy, más déspotas son ellos. Más le vale a la oposición dejarse de recordar bombas fastidiosas y accidentales, no les vaya a explotar en las manos, y el que avisa no es traidor sino un descalificador autorizado (al menos por el diario donde escribe) que no puede dejar pasar la ocasión de indicar que el señor Rajoy soltó una bomba en sede parlamentaria, pero sólo fétida, aunque punible.

Se ha mostrado esta anormal pero típica forma de transfusión de culpas al enemigo, muy habitual en las sectas de procedencia marxista. Muy abundante. El socialismo no sólo conjura así a sus fantasmas y fetiches sino que cae en el psicoanálisis de la brutalidad al culpar a los inocentes de los pecados propios, entre los que destacan especialmente el hecho de no decir jamás la verdad mientras están en la procesión y repicando. Claro está, por la cantidad de acusaciones al enemigo, que se sienten atribulados y, como aquel que dice, con los cargos en el alero. Que el tono ligero empleado aquí no le haga pensar que no es cierto y practicado conscientemente el método de atribuir todos los males propios al enemigo que, además, parece típico de los que han llegado a la ignorancia voluntaria. Lleva milenios usándose con éxito: «Más lo eres tú, por si acaso».
 

SOBRE LA GUARDIA CIVIL
L. Fernando de la Sota

En la dilatada vida del Club de Opinión Encuentros no hemos regateado elogios a la Guardia Civil. Su ejemplar trayectoria de más de cien años al servicio de España y de los españoles, su presencia en los más recónditos rincones de nuestra geografía, que han sido siempre motivo de seguridad y confianza para sus habitantes. Su disciplina, abnegación y entrega en los momentos difíciles de inundaciones, incendios, accidentes o cualquiera otra catástrofe es bien conocida y ha sido motivo de nuestra admiración respeto y reconocimiento.

Por ello, estamos especialmente preocupados por la actual situación por la que pasa el Benemérito Instituto.

Y lo estamos, porque precisamente por todas esas virtudes que hemos destacado antes, la Guardia Civil siempre ha sido temida, aparte como es lógico por toda clase de delincuentes, por los grupos nacionalistas y separatistas españoles, que la consideran un enemigo a abatir ya que representa, junto al Ejército, a la Nación española y a su Estado unitario y centralista. En estos últimos años, son también considerados como los defensores del orden constitucional, de una Constitución que ya no respetan y que no consideran suya.

También ha estado a lo largo de los tiempos en el punto de mira de una buena parte de la izquierda española, que la ha considerado como el baluarte de unos valores que consideraban conservadores y caducos, como el amor a la Patria, el honor, el sacrificio, la disciplina, etc., que chocaba con sus ideas, marxistas, libertarias o simplemente «progresistas».

Tuvieron que llegar al poder los socialistas en 1982, para que con los diferentes gobiernos de Felipe González y sus responsabilidades inherentes, la izquierda descubriera, a veces a regañadientes, las virtudes y la eficacia de la Guardia Civil, especialmente en la lucha contra el terrorismo etarra. Era un descubrimiento utilitario, pero que al menos la preservó temporalmente.

Hasta hace dos años, en que el Gobierno de Rodríguez Zapatero, junto a personajes tan oscuros y enigmáticos y por tanto tan peligrosos como Alonso y Rubalcaba, acceden a los ministerios de Interior y Defensa, y que, apoyándose en uno de los puntos del programa electoral socialista, han abierto la posibilidad de desmilitarización de la Benemérita, proyecto que siempre acariciaron aunque por razón de tener que combatir ese terrorismo aplazaron.

Es cierto que hasta ahora siempre han negado públicamente, al igual que antes lo hiciera Bono, esa posibilidad, pero no es menos cierto que han alentado a las asociaciones, hasta ahora ilegales, que han surgido dentro del Cuerpo, para que junto a unas reivindicaciones de carácter económico y de modificación del régimen disciplinario aparezca la exigencia de desmilitarización que piden nacionalistas y marxistas.

La Guardia Civil, que ha sido capaz de adecuarse a los nuevos tiempos, ha modernizado sus instalaciones y recursos, ha rejuvenecido sus cuadros, ha incorporado a la mujer en sus filas, y se ha convertido en una máquina moderna y eficaz en la lucha contra el crimen organizado, las mafias, la pornografía y pederastia, las drogas, la inmigración ilegal, y especialmente contra el terrorismo, es posible que aún mantenga en sus estructuras algunos viejos defectos y resabios de tiempos ya pasados, rigideces, excesos y anacronismos, impropios de una sociedad moderna y democrática, que haya que suprimir, junto a una urgente adecuación de horarios, salarios, instalaciones y medios que al menos les sitúen en igualdad de condiciones con otras Fuerzas y Cuerpos de la seguridad del Estado, de la autonomías, e incluso de las policías locales, pero todo eso es perfectamente compatible con el mantenimiento de una situación y una organización que ha demostrado su eficacia a lo largo de toda su historia.

Insistimos, nos preocupa esta situación actual, porque observamos cómo las demandas en muchos casos justas de muchos miembros de la Guardia Civil, se están por un lado manipulando por grupos y sindicatos ajenos a esa Institución, y por otro se aprecia una conducta poco clara y por lo tanto peligrosa, por parte de los poderes públicos, que por un lado condena las manifestaciones, en cualquier caso ilegales, de los miembros de la Benemérita, especialmente con uniforme, y por otro autoriza su concentración.

Es necesario un debate claro y transparente sobre este tema, y que el Gobierno socialista diga, sin lugar a dudas, cuál es su intención sobre el futuro de un Cuerpo que no puede ser desmantelado, ni privado de sus más sólidas tradiciones históricas, para intentar convertirlo en una simple unidad policial de carácter civil, para contentar exigencias inconfesables o para realizar experimentos irresponsables.

Con todo lo anterior no agotamos nuestro análisis sobre este tema; los párrafos anteriores quieren ser una llamada serena y racional, pero creemos que será también necesario aportar otros datos para avalar la necesidad social y nacional de mantener la tradicional estructura castrense de la Guardia Civil al igual que se mantiene en otros países como Francia con su Gendarmería o Italia con sus Carabinieris y que han conseguido, al igual que en España, un alto prestigio, una eficacia contrastada y un fuerte respaldo popular.
 

PACTAR CONTRA EL TERROR
Enrique López

Portavoz CGPJ

Hace unos días he escuchado cómo el máximo responsable político de este país, decía que se debe acudir al diálogo, sin límites, ni  ataduras, ni condiciones; en el pasado ya se repetían frases parecidas, tales como sin violencia se puede hablar de todo, con la paz todo es posible, etc. Estas expresiones requieren algunas consideraciones; yo creo que en cualquier tipo de diálogo siempre deben darse unos límites, unos presupuestos, unas condiciones previas, por que lo de que todo vale, no es posible; como mínimo habrá que respetar los marcos constitucional y legal, como algo que marca siempre el objeto y los límites del diálogo; en segundo lugar, debe existir un espíritu previo que debe ser compartido por todos, puesto que si no existe un mínimo común denominador es difícil prever los resultados de cualquier dialogo.

En la lucha antiterrorista, este espíritu previo, fue el que forjó el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, acuerdo importante no por lo redactado, que también, sino por el espíritu que inspiró este consenso, y sobre todo por los fines que se perseguían; es cierto que un redactado, no puede convertirse en una idea fosilizada que impida adoptar nuevos acuerdos o enriquecer el consenso con nuevas ideas, pero lo que no es menos cierto es, que esta idea de superación, no puede permitir hacer papelones, por más que se califique al documento de papelito. Lo primero que se debe tener claro es que esta materia de la que se esta hablando es, nada  más ni nada menos, que de la lucha antiterrorista, esto es, cómo se lucha, combate y erradica el terrorismo, algo absolutamente ajeno, a cualquier diálogo político con delincuentes.

Lo segundo a tener en cuenta, es que este espíritu debe estar marcado por «la firme resolución de derrotar la estrategia terrorista, utilizando para ello todos los medios que el Estado de Derecho pone a nuestra disposición», frase literal del acuerdo. Esto es, que el Estado de Derecho no es adaptable a circunstancias que aconsejen la no aplicación de algunos de sus efectos; los terroristas deben saber, que las únicas consecuencias anudadas a sus actos son las que las layes disponen. Para reforzar este fin se expresó en el artículo primero del acuerdo que «El terrorismo es un problema de Estado. Al Gobierno de España corresponde dirigir la lucha antiterrorista, pero combatir el terrorismo es una tarea que corresponde a todos los partidos políticos democráticos, estén en el Gobierno o en la oposición. Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo»; frases claras y contundentes que determinan que es al Gobierno a quien le corresponde dirigir esta política, con el apoyo de los partidos de la oposición, y sin que se genere contienda electoral; pero no es menos cierto, que un Gobierno, para esperar que la oposición no haga contienda electoral con este tema, debe permanecer fiel a una política antiterrorista compartida y no hacer cambios que supongan la perdida del inicial consenso. Esto es, si se rompe el consenso en materia terrorista, aunque para ello sumes a partidos minoritarios, no puede esperarse de la oposición apoyo ciego a la nuevas políticas.

En tercer lugar, en el citado acuerdo se expresó con claridad, que «el diálogo propio de una sociedad democrática debe producirse entre los representantes legítimos de los ciudadanos, en el marco y con las reglas previstas en nuestra Constitución y Estatuto y, desde luego, sin la presión de la violencia». De ello se deduce que no cabe diálogo alguno con aquellos que no representen a los ciudadanos, y tampoco fuera de las reglas previstas en la Constitución y en su consecuencia ni cabe diálogo con criminales, ni con quienes les amparan y justifican; tampoco debe caber diálogo alguno con los que han ejercido la violencia para conseguir que se dialogue al margen de lo referido, porque se estaría legitimando la violencia como método para alcanzar fines políticos. Y todo ello, siempre recordando a las víctimas y el dolor causado.

El espíritu del acuerdo lo que viene a sancionar es que los terroristas y criminales, gobierne quien gobierne, no pueden esperar consecuencias diferentes a sus acciones que las previstas en la ley, y que gobierne quien gobierne la política antiterrorista será la misma. Por ello ningún Gobierno debe hacer experimentos en materia de política antiterrorista, y si lo hace ya no podrá exigir a nadie lealtad hacia sus nuevas políticas, carentes del consenso necesario.

En definitiva, el espíritu que se reflejó en al Pacto Antiterrorista debe inspirar más allá de su literalidad, cualquier acuerdo en esta materia, y debería ser compartido por todos, que cuando hablamos de lucha antiterrorista, nos referimos a una clara actitud de combate contra el terror; cualquier diálogo que se establezca entre fuerzas políticas, debe respetar el marco constitucional y legal; y por último se debe dejar claro a los terroristas, que nunca obtendrán ningún tipo de rentabilidad política con sus acciones, gobierne quien gobierne. El único diálogo que cabe con un criminal, es el que se debe establecer en una comisaría o  ante un tribunal.
 

APUNTACIONES EN TORNO A LO BIEN QUE VA ESPAÑA
Antonio Castro Villacañas

Lo que hoy pretendo puntualizar es la crisis de la educación de nuestros niños y de nuestros jóvenes, sobre todo la de quienes reciben su enseñanza en centros públicos. He leído estos días que el 31 por 100 de esos alumnos abandonan la escuela al término de la etapa obligatoria, lo que nos sitúa en el penúltimo puesto entre los Estados miembros de la Unión Europea, y que otro 34 por 100 ni siquiera acaban esa etapa, lo que nos coloca en el cuarto puesto «empezando por la cola» de la clasificación de los países desarrollados...

Si a ello añadimos que los centros docentes españoles y los lugares de recreo y común diversión se están convirtiendo a marchas forzadas en verdaderos campos de batalla, y que no pasa un solo día sin que tengamos alguna noticia de violencia escolar o juvenil, la verdad es que no comprendemos cómo nuestras autoridades, del Rey para abajo, nos dicen en cuanto pueden que vivimos «gracias a la Constitución y a sus intérpretes» el mejor periodo de toda la historia de España...

Los datos son elocuentes. Uno de cada cuatro alumnos españoles, si tiene entre 7 y 17 años, ha sufrido ya algún acto violento, de carácter psicológico o físico, de mayor o menor grado. Un 13 por 100 de sus maestros o profesores reconoce haber sido agredido alguna vez en el ejercicio de su menester laboral. Un 3 por 100 de ellos dice que es agredido a diario...

España va bien, muy bien, dicen nuestros políticos, mientras recuentan en sus cómodos despachos o salones los generosos sueldos y las golosas gratificaciones que reciben por lo poco que hacen en nuestro provecho, el de nuestros hijos y el de nuestros nietos. Ellos sí que van bien, demasiado bien, y contra ellos escribo esta apuntación de hoy, dejando para otro momento el tomar en cuenta –como índice de bienestar– lo que ha crecido entre nosotros, durante el último cuarto de siglo: la inmoralidad, la prostitución, el número de asesinatos y robos, las estafas, las prevaricaciones, los sobornos...
 

ALGUNOS HOMBRES BUENOS
Minuto Digital

La voluntad del etarra José Ignacio De Juana Chaos no es, resulta evidente, llevar la huelga de hambre hasta el extremo sino convertirse en mártir de la banda asesina ETA. Más allá de que el pulso que este autor de más de 25 asesinatos ya ha ganado a la Fiscalía del Estado, es un ejemplo para los que han defendido el uso del terror frente a la parte de ETA-Batasuna partidaria de abandonar el crimen.

Todo movimiento mesiánico necesita sus mitos. Si sus referentes son discutibles los refuerza hasta imponerlos como verdades indiscutidas y, si no los tiene, simplemente se los inventa. La mitología de los iluminados tiene mucho más de locura que de rigor.

Llegados a la locura, la cuestión que debe resolver la sociedad a través de sus instituciones, es si el Estado de Derecho debe proteger al asesino de su propia locura. Probablemente sí. Sin embargo y hasta el momento, nadie ha probado que De Juana esté loco.

Su voluntad de convertirse en mito con el que humillar a España una vez doblegadas sus instituciones judiciales, es el resultado de una elección libre y lúcida. No cabe pues el atenuante de la locura para quien está en sus cabales.

Conviene además subrayar que este mito se está construyendo, lamentablemente, gracias al atajo de la compasión de parte de la sociedad española. La repugnancia que el ajusticiamiento provoca en quienes no han sufrido de cerca el crimen etarra es el atajo por el que la huelga de hambre, sirve de coartada para la salida de prisión y, con ésta, la victoria del asesino lúcido frente a la doblez institucional.

Sin embargo, si junto a las repicadas imágenes de este asesino, las televisiones volcasen las de sus crímenes y víctimas, estamos seguros que esta compasión mal entendida estaría más con los muertos que con el criminal.

Este es el pago que se cobra la cortedad de memoria del ser humano pero es también el reto que MinutoDigital asumió, con la misma libertad que De Juana se puso en huelga de hambre, de luchar por la libertad en esta España maltrecha donde se navajea a los muertos de ETA día sí, día también.

Ayer, un puñado de hombres buenos, consiguieron primero que la petición del criminal se ventilase en el Pleno de la Audiencia Nacional en lugar de en su Sala Tercera, sospechosamente interesada y, segundo, transmitir a la sociedad la certeza de que aún existen instituciones sólidas, garantes eficaces de la Justicia y de la Libertad de las mujeres y hombres que sostienen el pulso de la Patria.
 

NUEVO REVÉS PARA ZAPATERO
Pablo Sebastián

Estrella Digital

La decisión del pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de confirmar la permanencia en prisión del etarra De Juan Chaos, frente a las claras pretensiones del presidente Zapatero y su Fiscalía de atenuar la situación del preso o de poner en libertad vigilada al criminal como consecuencia de su huelga de hambre constituye un hecho relevante que recupera, al menos en este caso concreto, el predominio del Estado de Derecho frente a las maniobras y presiones políticas del Ejecutivo en favor del etarra y de la reactivación del fracasado proceso de paz y frente a las advertencias y amenazas de ETA y su entorno callejero. Los que precisamente habían puesto la bomba criminal de Barajas para conseguir, entre otras cosas, la puesta en libertad de De Juana Chaos.

Quienes desde el Gobierno y su entorno político y mediático han querido justificar la petición de clemencia o de medidas atenuantes para De Juana Chaos, han utilizado el falso argumento de que su prisión actual es preventiva porque aún está recurrida la sentencia, queriendo poner en la espalda de los magistrados que han tomado ahora la decisión de confirmar la prisión algún tipo de responsabilidad sobre lo que ocurra. Lo que sin duda es inaceptable de todo punto, porque De Juana pudo haber esperado a su recurso antes de iniciar una huelga de hambre que es de su exclusiva responsabilidad, como lo son sus crímenes y amenazas posteriores. En realidad lo que pretendía ahora el Gobierno y su entorno, con la excarcelación de De Juana, no era otra cosa que impedir que ETA actúe otra vez con violencia antes de las elecciones de la primavera.

Una vez más, Zapatero, quien meses atrás hizo unas declaraciones intencionadamente favorables a De Juana, cuando afirmó que el etarra apoyaba el proceso de paz, ha sufrido un nuevo revés por parte de la Justicia y ha quedado en evidencia ante el conjunto de la ciudadanía, al igual que su partido, el PSOE, cuyo presidente, Chaves, se declaró propicio a atenuar la prisión del terrorista, mientras dirigentes de esta formación política pretendían silenciar al Partido Popular y a todos los que exigían el cumplimiento de la ley.

Ahora, el presidente Zapatero, que no escarmienta ni siquiera con la bomba de ETA en Barajas, ha quedado en evidencia al igual que su Gobierno, tanto en este caso como en otros –como cuando consiguieron aplazar la sentencia del Tribunal Supremo sobre el entorno juvenil de ETA–, y tendrá que actuar en consecuencia. Y, de paso, prepararse para la que sin lugar a dudas será una dura reacción de ETA a la decisión adoptada por la Audiencia Nacional (sobre todo si muere De Juana), además de la bronca callejera que se anuncia en el País Vasco y a la que tendrá que hacer frente el otro abanderado del diálogo con ETA bajo el volcán de la violencia, como es el lehendakari Ibarretxe. El mismo que, desafiando a la Justicia –que le ha imputado por entrevistarse con Otegi–, ha vuelto a reunirse con el jefe de Batasuna a pocas horas de entrevistarse con Zapatero en la Moncloa.

Lo grave, políticamente hablando, de lo ocurrido en los últimos días y después de la bomba criminal de ETA en Barajas han sido los intentos desesperados de Zapatero de seguir con el proceso negociador con ETA, como ha quedado en evidencia en el que ha sido su comportamiento desde el estallido del coche bomba en la Terminal 4 de Barajas: 

1.       Declarando el día 30 de diciembre que se suspendía, pero que no se rompía el proceso negociador con ETA.

2.       Insistiendo después en la misma línea, tras el anuncio de ruptura final de la negociación hecho por el ministro Rubalcaba, pero sólo cambiando la palabra negociación por la frase «diálogo para el final de la violencia».

3.       Negándose al gran pacto nacional con el PP en el seno del Pacto Antiterrorista del año 2000, y escogiendo el camino de un nuevo pacto global, político, social y civil, que ha fracasado por causa de la reunión de Ibarretxe con Otegi, y por las exigencias del PNV de acercamiento de presos etarras al País Vasco, libertad para De Juana Chaos y legalización de Batasuna.

4.       Manteniendo el comportamiento inaceptable de la Fiscalía General del Estado, como hemos visto en el caso de De Juana Chaos. Que si ya era impresentable durante el proceso negociador, ahora, tras la bomba de ETA, aparece incluso bajo la sospecha de prevaricación.

El presidente Zapatero no puede seguir así, acumulando error tras error como los que ha cometido desde el inicio del proceso que nunca debió iniciar sin el apoyo del PP y de las víctimas de ETA. Y en él nunca debió aceptar ningún tipo de diálogo político como la mesa de negociación política sobre el pretendido «conflicto vasco», y la sentada del PSE-PSOE con Batasuna. Dos pasos que dieron pie a las nuevas exigencias políticas de la banda terrorista que luego acabaron mal, porque Zapatero no ha podido cumplir lo que prometió a ETA para conseguir el alto el fuego.

Ahora el presidente, tras la bomba de Barajas, se bate en retirada pero sigue empeñado en reactivar la negociación con ETA a sabiendas de que es imposible. Y desde el día 30 de diciembre, día del atentado, no ha cesado de hacer gestos y guiños a ETA y Batasuna y alambicadas interpretaciones sobre si se movía algo en ETA o en Batasuna, cuando en realidad lo único que se ha movido hasta la fecha han sido los comandos. El de Francia con el robo de 350 pistolas, los de extorsión cobrando todavía el impuesto revolucionario, el de Barajas matando a dos personas, el de Amorebieta preparando otro atentado, y los que están en preparación para confirmar el que será un anuncio oficial de ETA de la ruptura del alto el fuego. Porque la banda terrorista, en su último comunicado, todavía se permitió el sarcasmo de decir que el alto el fuego seguía en vigor después de haber estallado una bomba de 500 kilos de explosivos en Barajas y haber matado a dos personas inocentes.

El presidente Zapatero, al que Ibarretxe y el PNV de Imaz le han vuelto a engañar como lo engañó ETA, al final no tendrá más salida que o regresar al Pacto Antiterrorista y al diálogo con el PP, o renunciar a cualquier tipo de pactos antiterroristas –que es lo que le ha pedido ETA–, y continuar solo en esta crisis que con toda seguridad irá a peor, porque ETA no se va a parar. Si pusieron una bomba en plena negociación, para pedir más concesiones políticas y sacar de la cárcel a De Juana y a los cachorros de Batasuna, ¿qué no hará ahora ETA, que se ha encontrado de frente con el Estado de Derecho –a pesar de las maniobras del Gobierno de Zapatero– y con la que esperamos que pronto sea una eficaz acción de las Fuerzas de Seguridad?

Al final del bronco debate parlamentario sobre la bomba de ETA, Rajoy le advirtió con firmeza a Zapatero que cuando las cosas se pongan otra vez mal, que se van a poner, el PP estará a su lado. Más le valía al PSOE iniciar desde ahora ese acercamiento por lo que pudiera pasar, porque mucho nos tememos que la banda terrorista va a conseguir lo que no han sido capaces de alcanzar los dirigentes de los dos grandes partidos nacionales: la unidad del PSOE y del PP contra ETA y su entorno, con todas sus consecuencias y de verdad.
 

COMPROMISOS DEL GOBIERNO CON ETA
Gara

ETA ha denunciado en cada reunión con el Gobierno el incumplimiento de los acuerdos

(San Sebastián, 25.01.07). En las reuniones celebradas desde marzo entre ETA y el Gobierno español, tres elementos han dejado sentada la existencia de acuerdos previos que dieron lugar a la declaración de alto el fuego: la constante denuncia de la organización armada del incumplimiento de los mismos, la certificación de este incumplimiento por parte de los organismos internacionales implicados y las afirmaciones de los representantes gubernamentales en el sentido de que su voluntad era cumplirlos, aunque ello no se materializara después.

Públicamente, el Gobierno ha negado tales acuerdos, aunque desde instancias cercanas sí se ha reconocido la existencia de algún tipo de compromiso, siempre, eso sí, con la intención de devaluar su trascendencia. Así, el pasado fin de semana, El País publicaba que «en las conversaciones previas al alto el fuego del PSE y ETA la representación socialista defendió mantener la Ley de Partidos y contempló la posibilidad de que Batasuna pudiera funcionar “de hecho”. También previó que si ETA cumplía su compromiso de alto el fuego, la actuación policial se relajaría. No sucedió ni lo uno ni lo otro».

Sin embargo, la existencia de dichos acuerdos resulta evidente si se tiene en cuenta que ETA ha expuesto directamente a los representantes oficiales del Gobierno la constatación del reiterado incumplimiento de los mismos, según ha podido saber GARA de fuentes solventes.

En concreto, ETA ha denunciado que el Gobierno español no haya cumplido su principal compromiso político y que el PSOE haya obstaculizado la firma de un acuerdo que permita resolver el conflicto. A juicio de ETA, según las mismas fuentes, el Ejecutivo «ha frenado el desarrollo del proceso político entre los partidos y su práctica ha ido en la dirección opuesta a los principios establecidos en los acuerdos».

Desde el punto de vista de ETA, a tenor de la información a la que ha tenido acceso GARA, el Gobierno español, en lugar de posibilitar la apertura de una nueva fase, ha puesto más límites al proceso, con constantes referencias a los márgenes de la Constitución y la legislación española. La organización armada advirtió al Gobierno «que no puede pretender construir un proceso de paz con los mismos límites políticos que han provocado el conflicto».
 

Informes detallados

Asimismo, ETA ha denunciado los constantes incumplimientos por parte del Gobierno de las garantías establecidas en los acuerdos (en resumen, menor presencia y presión policial, ausencia de detenciones y respeto «de facto» a la actividad de la izquierda abertzale). En cada una de las reuniones celebradas, los representantes de la organización armada han presentado informes detallados que certificaban una actividad policial diaria, un permanente acoso a la izquierda abertzale y un goteo incesante de detenciones.

Esta vulneración de las garantías fue certificada incluso por los organismos internacionales presentes en el proceso, que demandaron a los representantes del Gobierno español la necesidad de cumplir dichos acuerdos para que el proceso no se rompiera y pudieran avanzar las negociaciones.
 

LA FISCALÍA ACUSA A PEPE RUBIANES DE UN DELITO DE ULTRAJES A ESPAÑA POR SUS INSULTOS EN TV3
Libertad Digital

La Fiscal adscrita al juzgado de instrucción número 5 de San Feliu del Llobregat ha formulado el escrito de acusación tras la admisión a trámite de la querella presentada contra Pepe Rubianes el pasado 31 de enero por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES).

El origen de la querella es la intervención del cómico en el programa El Club de TV3 el 20 de enero de 2006 en la que Rubianes profirió expresiones como «que se metan a España ya por el puto culo a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario», «ojalá les exploten los cojones (a los españoles) y se vayan al cielo sus cojones» o «que se vayan a cagar a la puta playa con la puta España».

La Fiscalía entiende que estas palabras con constitutivas de un delito de ultrajes a España previsto y penado en el artículo 543 del Código Penal y solicita imponer a Rubianes una multa de 60 euros diarios (21.900 euros) durante un año con la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.

En el juicio oral Rubianes se deberá enfrentar además a la acusación de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), que actúa como querellante e iniciadora de la causa, que entiende que además del delito de ultrajes a España también concurre el delito más grave de incitación al odio tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

La Fundación para la Defensa de la Nación española (DENAES) enmarca esta querella en uno de sus objetivos fundacionales: Denunciar ante la Justicia a las entidades públicas o privadas o personas individuales que cometan delitos o faltas contra la unidad y dignidad de España, contra sus símbolos, contra su idioma común, que promuevan la discriminación o división entre los españoles, o que no cumplan con la legislación vigente.


 
    Opciones
· Versión Imprimible
· Enviar a un Amigo
    Otros enlaces
· Más Acerca de El Risco de la Nava


Noticia más leída sobre El Risco de la Nava:
El Risco de la Nava - Nº 124


Hermandad del Valle de los Caídos (hermandaddelvalle.org)
Colaboraciones, comentarios, sugerencias: