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El Risco de la Nava: El Risco de la Nava Nº - 524
Friday, 10 September a las 15:05:30

El Risco de la Nava

GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 524–  16 de agosto de 2010

SUMARIO

  1. La clase política como problema, Francisco Rodríguez Barragán
  2. El PP erre que erre, Javier Compas
  3. Porque ella lo vale, Pablo Molina
  4. Sensibilidad de conciencia, Miguel Ángel Loma
  5. La marxista Elena Romo, José Mª García de Tuñón
  6. ¿Federalismo?, Eduardo López Pascual
  7. Los oficiales del Ejército deberán estudiar Alianza de Civilizaciones e Igualdad, Libertad Digital
  8. Insultan e intentan pegar a Garzón, El Diario Exterior




LA CLASE POLÍTICA COMO PROBLEMA
Francisco Rodríguez Barragán

(Análisis Digital)
 
Es curioso que en la última encuesta del CIS, los españoles hayan señalado como el tercer problema de España, después del paro y los problemas económicos, a la clase política, a los partidos políticos. El porcentaje de los que señalan este problema se ha triplicado en dos años. Hay por tanto una percepción creciente de que la clase política y los partidos políticos son un problema y debo hacer notar la perspicacia del CIS, que lo incluyó, hace años, en el repertorio de problemas que ofrece a los encuestados para su elección.

Quizás sería interesante que los sociólogos profundizaran acerca del sentido en que la clase política y los partidos políticos son percibidos por la población como un problema, cuando parecería más lógico pensar que tendrían que ser los partidos y los políticos los encargados de solucionarlos.

A mi entender, la clase política, estructurada en partidos, no tiene como norte de su actuación el servicio de los ciudadanos, sino la consecución de parcelas de poder desde las que gozar de sus privilegios. Dado que para obtener tal poder necesita de los votos de los ciudadanos, tiene que tratar de ganarse su voluntad, no tanto mediante el ofrecimiento de un programa, que nunca se cumple ni se recuerda, sino de la constante demagogia en su exacta significación de halago de la plebe para hacerla instrumento de la propia ambición política, hecha a través de todos los medios de comunicación que cada partido pueda controlar. Esta demagogia incluye siempre la demonización del adversario al que se le adjudican los calificativos que resulten más denigrantes.

La ley electoral ha demostrado suficientemente sus graves defectos, al poner en manos de los partidos nacionalistas y otras minorías la llave de la gobernación. Pero no hay voluntad de modificarla, pues los dos grandes partidos piensan que de no alcanzar la mayoría absoluta, pueden mercadear las ayudan que necesiten, aunque hay una decidida estrategia para impedir tales pactos a la derecha, convenciendo a los nacionalistas de que la izquierda siempre acogerá sus ansias de autogobierno, dentro o fuera de la Constitución.

El artículo 6º de la Constitución dice que la estructura interna y funcionamiento de los partidos deberán ser democráticos, aunque no creo que lo sean. Los partidos me parecen formados por una cúpula absorbente, que retiene en sus manos el poder de designación de los cargos y la elaboración de las listas electorales. Son como grandes empresas en las que todo es controlado por su consejo de administración y los militantes son algo así como empleados que han de mostrar obediencia y acatamiento si quieren ser promocionados.

Realmente los partidos buscan ante todo votantes y mantienen importantes gabinetes de estudio para determinar la forma en que pueden influir en la población a través de los medios de comunicación y de la demagogia a la que antes me refería.

Si además de todo ello, percibimos que los políticos gozan de sueldos y prebendas por encima de la media de los ciudadanos y que hay grandes oportunidades de aprovechar en provecho propio, o del partido, el dinero público, la corrupción está servida. Corrupción que es utilizada por cada partido para desgastar al contrario, con indudable ventaja para el partido gobernante que todo lo controla, incluida la justicia.

Partidos y políticos honestos, al servicio de los ciudadanos, respetuosos de sus libertades, sin intervencionismos abusivos, sin designios de ingeniería social, sin sospechosas conexiones con los poderosos, fieles administradores del dinero público, es lo que necesitamos. No hay duda de que hay políticos honestos y con buena voluntad, pero la maquinaria partidaria impide cualquier acción que no tenga por objetivo conseguir el poder y conservarlo. Por acción u omisión toda la clase política es responsable de que los españoles la señalemos como problema.





EL PP ERRE QUE ERRE
Javier Compás
 
Es muy socorrido, por parte de la derecha, apelar al voto cautivo, al entramado burocrático y a la red clientelar creada a base de subvenciones que para el sostén del régimen político el PSOE mantiene en Andalucía desde hace más de treinta años.

Sin embargo no deja de ser chocante que una y otra vez el Partido Popular insista en sus mismas estrategias de marketing político con los mismos personajes, que se van haciendo viejos en política en una acomodada situación de desahogada oposición.

Y para muestra un botón: la pantomima que Javier Arenas e Ignacio Zoido, junto con otros miembros del PP, protagonizaron el otro día ante el busto de Blas Infante, no es más que otra maniobra de imagen para volver a tropezar en la misma piedra, intentar caer simpático al electorado de centro izquierda que nunca les votará.

Independientemente del hecho de lo que dicho gesto tiene de, digámoslo elegantemente, inadecuado, o sea, utilizar la figura de un personaje en el que realmente no se cree, utilizar su asesinato, para dar una imagen de «progresismo nacionalista», es un burdo montaje que nadie se traga, y menos los mismos militantes del PP. Y no es la primera vez que dicho partido cae en este tipo de patochadas, y encima lo usan contra el PSOE como arma arrojadiza diciendo a los cuatro vientos que ellos, los populares, son los que han hecho un verdadero homenaje y han renunciado a unos días de playa, para conmemorar la muerte de Infante.

Todo, en el fondo, es más de lo mismo, el mismo error que el PP comete en Andalucía una y otra y otra vez; para ellos Blas Infante no significa absolutamente nada y para las bases de su partido mucho menos, una militancia que, en privado, muestra la verdadera cara del partido, mucho más de derechas de lo que sus dirigentes regionales quieren mostrar, pero todos, unos y otros, se empeñan en dar una imagen «políticamente correcta» que a nadie engaña.

El PP sigue obstinado en pensar que su triunfo vendrá restándole votantes al PSOE. ¿Por qué? porque sigue creyendo que tienen el voto de la derecha asegurado, que no hay nadie por esa parte del electorado que les haga sombra ni les reste votos, pues al fin, a la hora de depositar la papeleta en la urna, incluso los más acérrimos críticos de su ambigüedad política, les votarán como mal menor con la nariz tapada.

Cree el PP que los católicos le votarán, que le votarán los que creen que la unidad de España está tocada por la deriva de las autonomías, que le votarán los empresarios, los autónomos, etc.

Que gran error, treinta y tantos años de errores; esos votos se quedan en casa, cada vez hay más gente que no vota, la abstención crece y crece, porque no ven que nadie represente sus intereses e ideologías.

Pero en una cosa sí se ponen de acuerdo PSOE y PP y con ellos todos los medios de comunicación nacionales: silenciar e ignorar cualquier movimiento político que pueda traer aire fresco a nuestro corrompido panorama político.

De una cosa pueden estar seguros los dirigentes del PP: por mucho que se empeñen en quitarse la corbata y airear banderitas blanquiverdes, los votantes de la izquierda nunca les votarán. Más le valdría al señor Arenas replantearse quién le rodea, cuáles son los principios que defiende y qué Andalucía quieren reformar.





PORQUE ELLA LO VALE
Pablo Molina

(Libertad Digital)


Es el momento de los niños de papá criados a los pechos del partido que no conocen otra realidad fuera de sus estructuras.

Todo es susceptible de empeorar. Con Zapatero, además, la simple posibilidad se convierte en un imperativo, porque el vallisoletano criado en León no ha llegado a la política para gestionar eficazmente los asuntos públicos aplicando la técnica administrativa, sino para llevar a la práctica una revolución social que perdure a lo largo de varias generaciones.

Él mismo lo ha dicho. A diferencia del guerrista, el socialismo de ZP no aspira sólo a dejar España irreconocible para su progenitor B. Su objetivo es convertir al país en un centro experimental del «progresismo» aunque la factura de su empeño perdure en el tiempo con consecuencias irremediables. Zapatero quiere poner en práctica un orden social que, hasta que llegó al poder, sólo figuraba en las páginas de los experimentos fracasados de la Historia, pero a él le da exactamente igual. Como buen adolescente intelectual, las consecuencias de sus acciones le traen sin cuidado.

Su decisión de sustituir a Trinidad Jiménez por Bibiana Aído (Aídolf, según los lectores de este periódico, siempre tan incisivos), cediéndole la parte mollar de las competencias del llamado «estado del bienestar», sólo se explica en función de criterios ideológicos y, en esa tesitura, la elección de la ex directora de la oficina andaluza de flamenco es plenamente consecuente.

Zapatero no quiere a su lado gestores eficientes sino fanáticos ideológicos y Bibiana Aídolf es el ser vivo que mejor se amolda a las exigencias presidenciales. Sin la menor idea de cuáles son las instituciones espontáneas que permiten a las sociedades avanzar en el proceso interminable de la civilización, Aídolf es la elección perfecta para el plan de Zapatero. Si hay alguien capaz de convertir a los españoles en votantes mayoritarios de un extremista como su jefe, esa es Bibiana.

Bibiana Aídolf no podría ser ministra de ningún país medianamente serio, pero es la superministra perfecta para la España de Zapatero. Ella, como su jefe, asume toda la basura doctrinal emergente tras la caída del muro de Berlín, en la convicción de que es la mejor manera de que el socialismo siga dirigiendo la existencia del mayor número posible de víctimas potenciales.

Su tarjeta de presentación, a estos efectos, es difícilmente mejorable, porque convertir un delito con atenuantes como el aborto en un derecho «humano» no está al alcance de cualquiera. Aídolf lo ha conseguido, y de ahí a perfeccionar la técnica del doctor Montes para convertir la eutanasia en una obligación respecto a los octogenarios con problemas de próstata sólo hay un paso que la chiquilla es muy capaz de recorrer.

Si Zapatero lleva a cabo la remodelación ministerial con que amenazan los fontaneros de Moncloa habrá hecho una elección inmejorable. Bibiana es una creyente practicante de la ortodoxia zapateril y, en tiempos difíciles, los líderes tienen que rodearse de servidores tan fanáticos como ellos mismos. Es el momento de los niños de papá criados a los pechos del partido que no conocen otra realidad fuera de sus estructuras. Como Bibiana Aído o Aídolf. Porque ella lo vale. Vaya que sí.




SENSIBILIDAD DE CONCIENCIA
Miguel Ángel Loma

Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola y Portavoz del PP en el Parlamento andaluz, escribía en su blog personal a finales de julio un artículo titulado «Crueldad Identitaria», que también he visto publicado ahora en ABC de Sevilla. Dedicaba doña Esperanza su escrito a denunciar la hipocresía que supone la prohibición de la fiesta nacional en Cataluña, cuando otras «fiestas catalanas de violencia extrema hacia el animal que dicen defender» se seguirán celebrando con toda paz en las queridas tierras del noreste español. Algo ya muy repetido y nada original.

Pero lo finalizaba con la siguiente reflexión: «No puedo terminar este artículo sin establecer una comparación que chirría y se repite dañando mi conciencia. Estoy segura de que molestará a los que sólo saben posicionarse dentro de lo políticamente correcto. Pero también sé que si permanezco callada, me traiciono. Y eso nunca. Los toros sufren y se prohíben las corridas en Cataluña. Los fetos humanos sufren, (el sistema nervioso está formado a los 28 días de gestación) pero se permite el aborto».

Conviene recordarle a la señora Oña, licenciada en Medicina y Cirugía, que durante los ocho años de Gobierno en España del PP (cuatro de ellos con mayoría absoluta) no hubo ni una sola iniciativa de su partido, no ya para reformar la ley, sino ni siquiera para cumplirla; evitando el masivo fraude de ley, perfectamente conocido por los responsables del PP pero que siempre miraron hacia otro lado para no complicarse la vida. Aún más: fue precisamente durante los ocho años de Gobierno del PP cuando se dispararon las cifras del aborto: los realizados durante los Gobiernos de Felipe González tras la aprobación de la Ley del 85, fueron 359.624; mientras que los realizados durante los Gobiernos de José María Aznar fueron 511.429.

Si el PP hubiera acometido entonces la lucha contra dicho fraude, exponiendo y sensibilizando a la opinión pública sobre las salvajadas que se estaban cometiendo bajo la «generosa» aplicación de la Ley del 85, difícilmente el PSOE se habría encontrado después con un terreno abonado para ampliar el aborto bajo un sistema de plazos.

Tampoco yo puedo permanecer callado cuando veo la sensibilidad de conciencia que se le ha despertado ahora a la señora Oña respecto al dolor fetal.

¿O acaso los fetos no sufrían cuando se les abortaba gobernando el PP?





LA MARXISTA ELENA ROMO
José María García de Tuñón


Fue una de las confundidoras de Ruedo Ibérico junto con Hugh Thomas, Ian Gibson, Pepín Vidal, Luciano Rincón, según cuenta ahora El País que acaba de hacer una entrevista a esta comunista de 95 años el día primero de este mes. Esta editorial que nació en París en 1961, para combatir por todos los medios a la dictadura franquista, publicó en 1965 el libro de Stanley G. Payne, Historia del fascismo español, que yo compré en una librería bastante normal de Oviedo –es decir, no lo exponían en el escaparate, pero se podía adquirir sin mayor problema–, y que, curiosamente, me había recomendado su lectura un socialista, porque posiblemente creyó que iba a descubrir a un José Antonio que llevaba el enigma de la maldad. Pero todo lo contrario, recuerdo que su análisis me hizo conocer más y mejor a José Antonio y hoy en mi biblioteca guardo tres ejemplares editados en distintas épocas y por distintas editoriales porque pienso que es uno de los mejores libros que se han escrito sobre el fundador de Falange, y que su autor es hoy admirado por todos los que nos sentimos joseantonianos. Así pues, Ruedo Ibérico con la publicación de este libro no consiguió el objetivo que buscaba, al mismo tiempo que no comprendo que la censura de aquella época –en todas las épocas hubo censura y los de la memoria histórica olvidan ahora de los más de cien periódicos que cerró Azaña– prohibieran la publicación de ese libro en España.

Pero volvamos a Elena Romo que en un momento de la entrevista lamenta la muerte de José Antonio y de que no fuera canjeado por el hijo de Largo Caballero: «¿Por qué había que fusilarle? Y, sin embargo, lo fusilaron, y al hijo de Largo Caballero también. Esas cosas que vas viendo te angustian enormemente». También declaró que no le hubiera importado que «siendo lo que era, hubiera seguido en la cárcel». Lo que no dice es porqué merecía la cárcel, según dice. En fin, le agradezco que lamente su fusilamiento, pero olvida que José Antonio defendió la República, aunque la República no lo defendiera a él y por eso lo mataron. Que lean sus escritos es lo único que se me ocurre en estos momentos recomendar a esta anciana mujer y a todos los de la memoria histórica, y que no reduzcan el pensamiento del fundador de Falange en sólo dos palabras que es lo que normalmente suelen hacer los pícaros y los golfos cuando se refieren a José Antonio Primo de Rivera: los «puños y pistolas».



 
¿FEDERALISMO?
Eduardo López Pascual


Como todo el mundo debe de saber, yo no soy licenciado en ciencias políticas, y mucho menos de Derecho Constitucional. Solo soy un político de vocación, nada más, pues tampoco he sido profesional en este trabajo, por otra parte tan sugerente. De manera que cuanto diga en relación con esta cuestión que nos ocupa, el federalismo, no me queda más remedio que declarar mi preocupación de aficionado a las cosas de esta realidad como es la organización territorial de nuestra patria. Todos nos damos cuenta del problema que representa el actual Estado de las Autonomías, cada vez más grave por las empecinadas actitudes de algunos, y que otros, a la vista de esta situación, aseguraban que se resolvería mediante una estructura federalista para España.

Estoy radicalmente opuesto a esta –ofrecida– solución del problema territorial; primero porque ya se puso en debate en tiempos de la República de 1837 (que no llegó a aplicarse), y que acabó, lo certifica la historia, como el rosario de la aurora, esto es, inventándose repúblicas y Estados independientes hasta en Jumilla, Almansa o Cartagena, y otras tan exóticas como Sevilla o Torrevieja. Hubo incluso ejemplos de declaración de guerra de algunos de ellos contra el propio Estado central. Y segunda objeción a esta «bendecida solución» territorial en España, la de que su aplicación, en caso de serlo, sería por un origen completamente distinto a como contempla la ciencia política, o sea, de arriba a abajo, olvidando algo tan esencial como que las federaciones nacen de una posición de libre igualdad entre quienes buscan este tipo de alianzas; sólo cuando se pacta de abajo arriba, se puede producir una realidad federal. Eso ocurre en los EE.UU., o en Alemania, casos típicos de estados libres e independientes, que voluntariamente, adquirieron el compromiso de ceder algunas competencias propias para acatar unas leyes supra estatales, y que, naturalmente, no ponían en tela de juicio ninguna competencia secesionista. Ellos nacieron de Estados ya constituidos, que buscaban una unidad superior, por eso, esas naciones no tienen reserva en considerarse miembros de un sólo Estado, y no se arrastran reivindicaciones territoriales de índole separatista..

España no parte de una situación parecida. Hispania, la configuración histórica de nuestro país, viene de una estructura cultural, histórica y hasta idiomática de más de dos mil años, cuando nuestra patria era para el mundo de entonces, Hispania, que así la llamaron los romanos, que mantuvo su esencia durante los cartagineses y visigodos, que resistió con ese nombre la invasión árabe –reducida incluso a lo que ahora contaminan los secesionistas catalanes– pues se conoció como Marca Hispánica, y por tanto, ellos, como los vascos, que siempre fue parte de España, carecen de recursos históricos y legales para promover hoy entre nosotros, un Estado Federal sin razón de ser por mucho que Montilla, un cordobés, exija una nueva constitución que ampare más o menos su afán separatista. En España no hay caso «soberanista» como en Irlanda: El problema catalán, nace de nuestra debilidad; y reconocer sus particularidades no significa, olvidar las raíces comunes de todos los españoles. Como nos dice el catedrático de Derecho Político Manuel Ramírez, de la Universidad de Murcia, este federalismo, no es solución en España. Y yo creo lo mismo.




LOS OFICIALES DEL EJÉRCITO DEBERÁN ESTUDIAR ALIANZA DE CIVILIZACIONES E IGUALDAD 
Libertad Digital


Los futuros mandos de las Fuerzas Armadas Españolas deberán ser expertos en temas que el Gobierno considera clave para un militar como son la Alianza de Civilizaciones de Zapatero y las políticas de igualdad.
Según informa La Gaceta, la ministra de Defensa, Carmen Chacón, ha impuesto que estos militares estudien los objetivos del Plan Nacional de la Alianza de Civilizaciones. De este modo, los que serán mandos militares tendrán que estudiar cómo reforzar la comprensión mutua entre las diferentes civilizaciones o luchar contra la influencia de los que promueven la intolerancia.

Igualmente, estos militares también tendrán en su plan de estudios una parte dedicada a las políticas de igualdad de género mediante clases de Género e Igualdad en las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, esta ocurrencia de Defensa no es nueva. Hace ya dos años, los oficiales que tuvieron que hacer el curso de adaptación de la antigua escala básica a la nueva se encontraron en el currículum del curso temas de Alianza de Civilizaciones y de Igualdad.

Además, el Ministerio de Chacón ha repartido este año 25.000 euros a proyectos que difundan esta Alianza de Civilizaciones. Para este año, se convocaron 723.000 para proyectos «de interés preferente» sobre este tema preferido del presidente Zapatero. ¡Qué sandez!



INSULTAN E INTENTAN PEGAR A GARZÓN 
El Diario Exterior
 

El juez Baltasar Garzón fue insultado este martes por simpatizantes del ex dictador argentino Jorge Rafael Videla a su salida de los tribunales federales de la ciudad de Córdoba, en el centro de Argentina, donde se ha celebrado la decimosexta sesión del juicio oral contra el represor y otras 30 personas por crímenes de lesa humanidad.

El abogado de la asociación HIJOS, querellante en esta causa, Claudio Orosz, indicó que «cuando Garzón se retiraba, tras presenciar la audiencia de hoy, dos familiares de los represores empezaron a insultarlo».

Entre ellos se encontraría la viuda de uno de los militares que presuntamente participó en los hechos juzgados y que ya ha fallecido.

El magistrado llegó este lunes al país sudamericano para participar en un seminario sobre «Derecho Penal Internacional y Género en el marco del proceso de justicia por las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura» y acudir como público a una de las sesiones del juicio contra Videla por crímenes de lesa humanidad.

Durante su intervención en este curso, Garzón calificó de «barbaridad» la propuesta del ex presidente de Argentina Eduardo Duhalde de someter a referéndum la pertinencia de continuar con la celebración de los juicios sobre los crímenes cometidos durante el régimen militar que gobernó el país sudamericano entre 1976 y 1983.

En este sentido, el juez consideró que se trata de «un gag electoral», de cara a los comicios presidenciales de 2011 en los que Duhalde será candidato, «dirigido a aquellos que supuestamente constituyen un acervo de votos a los que se quiere utilizar», informó la prensa local.

«Es tanto es como decir a la gente: “¿Ustedes están de acuerdo con la tortura y con el asesinato masivo?”. Supongo que algunos que dirían que “Sí”. ¿Ello qué quiere decir, que al otro día se va a instaurar el asesinato masivo otra vez?», insistió.

Asimismo, Garzón señaló que «la amnistía es algo absolutamente contrario a los crímenes contra la humanidad. Lo dicen las leyes y los tratados internacionales. No puede aplicarse crímenes catalogados como genocidio y crímenes de lesa humanidad. Esa es la regla básica y fundamental».

Colaboración con argentina

Además, Garzón aceptó la petición que le hizo el ministro de Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, para colaborar en el desarrollo de programas relacionados con la defensa promoción y protección de los Derechos Humanos.

«El canciller me ha pedido mi colaboración para desarrollar algunos programas», comentó el juez a su salida de una reunión con Timerman en Buenos Aires en la que también estuvo presente el fiscal del Tribunal Internacional Penal (TIP), Luis Moreno Ocampo.

Esta colaboración sería extensible al Mercado Común del Sur (Mercosur) para desarrollar el Instituto de Políticas Públicas de Derechos Humanos, recientemente aprobado por el bloque económico, cuyo objetivo es «fortalecer el Estado de Derecho», según informó la agencia de noticias Télam.

Los problemas de Argentina los sentimos como propios, porque lo que allí sucede repercute por estos pagos. Y al revés. Realmente no conocemos la actuación de Videla y el resto de los encausados, pues la prensa española, imprecisa cuando interesa al poder, ambigua por cobardía, cultivadora de la amistad del poderoso cuando no dependiente de los intereses más bastardos, no suele tratar con igual rasero lo que unos u otros hacen. Es decir, que en este caso, no ha contado nunca, salvo rarísimas excepciones, las razones por las cuales los generales argentinos, entre otros, tuvieron que actuar como lo hicieron, sin que justifiquemos si se les fue la mano. Además, a nosotros no nos puede extrañar en absoluto el comportamiento del poder corrupto y sectario de la actual Argentina; lo vivimos en propia carne. Por otro lado, el señor Garzón sigue metiéndose en todos los charcos con tal de figurar y hacerse un nombre. Y se atreve a decir que los «la amnistía es algo absolutamente contrario a los crímenes contra la humanidad». ¿Y qué hizo él con el genocida Santiago Carrillo, que archivó el expediente? Esperemos que no vuelva nunca a la Audiencia Nacional done se está notando su ausencia, ya que los procesos contra los etarras continúan al mismo ritmo o más sin que aparezca ningún «juez estrella».
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