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El Risco de la Nava: El Risco de la Nava Nº - 531
Wednesday, 10 November a las 18:38:46

El Risco de la Nava

GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 531 –  4 de opctubre de 2010

SUMARIO

  1. Apuntaciones sobre política auténtica y verdaderos políticos, Antonio Castro Villacañas
  2. Prostitución y dignidad de la mujer, Miguel Ángel Loma
  3. La religión de los druidas, Juan Manuel de Prada
  4. Sobre el cine español y Luis Solana, José Flores Thies
  5. La barricada, José Mª García de Tuñón
  6. Trifulca en la ejecutiva del PSOE, José Luis Lobo/Alberto Mendoza
  7. Recordadlo todos, César Vidal




 
APUNTACIONES SOBRE POLÍTICA AUTÉNTICA Y VERDADEROS POLÍTICOS
Antonio Castro Villacañas

¿Hasta cuándo tendremos que soportar y sufrir este sistema político, en el que siempre vemos que determinados grupos gobernantes, otros grupos de presión y demasiado número de ciudadanos creen que pueden hacer en cada instante lo que les da la gana? Hace ya más de treinta años, desde que se instauró la monarquía democrática parlamentaria inspirada por los consejeros áulicos del rey, que una considerable parte de españoles se consideró en verdad satisfecha porque entre unos y otros habían conseguido llevarnos a todos hacia un sistema de convivencia «vanguardista» merced a los métodos políticos postulados por algunos como el «non plus ultra» de la convivencia política y social. La triste realidad es que pronto, y de modo cada vez más creciente, se fue agotando tal satisfacción. Cada día son más visibles las malas consecuencias del engendro negador de la esencia constitutiva de la política: el que los pueblos y las personas que deben caminar por la historia, día a día, en orden y en paz si quieren disfrutar de prosperidad y de futuro, no pueden ser dejados a la deriva. La ceguera de quienes califican la guía de grupos e individuos como un atentado contra su libertad, extendida está por gran parte del mundo y sobre todo en España, que se empecina en mantenerla pese a que cada vez son más y más los que están restregándose y abriendo los ojos. Nada tiene de extraño que por ello se califique insistentemente la situación política actual de «emergencia social», y por tanto de horizonte vital temporal. De ahí que en proporción a esa temporalidad y a esa emergencia parezca necesario buscar las auténticas y profundas raíces de esta situación. Sin ellas será difícil, por no decir imposible, encontrar las respuestas capaces de enfrentar y superar este desafío.

Una de esas raíces, quizás la de mayor entidad, es el falso concepto de la libertad del hombre. Quienes conforman, orientan y dirigen la vida política y social de los individuos y las colectividades postulan e imponen que éstas y aquéllos deben vivir y desarrollarse con arreglo a sus propios criterios, impulsos o razones, sin aceptar y menos aún soportar ninguna otra clase de ejemplos, doctrinas y sobre todo órdenes o limitaciones de cualquier otro individuo o colectivo. Los ajenos, los otros, por mucha que sea su proximidad, autoridad o prestigio, sólo pueden asistir al autodesarrollo citado, contemplarlo, pero de ninguna manera tomar parte en él, y mucho menos encauzarlo o dirigirlo. Ello equivale a no tener en cuenta, y menos aún el valorar de modo positivo, la experiencia de la historia y la biografía de personas y unidades de convivencia, pues unas y otras demuestran cómo a lo largo de los siglos ha sido y sigue siendo esencial, para llegar a ser «algo», el hecho de convivir con otros individuos y colectividades. Sólo a partir del otro y de los otros puede la persona individual o social lograr ser «él propio y distinto». A partir del «tú» y del «vosotros», mediante el respeto a su existencia y espacio y ámbito, utilizando el diálogo, se alcanza el «nosotros» y con ello se abre el «yo» a la mejora y la posible perfección de su trayectoria vital. Por eso la pretendida política democrática, entendida como desarrollo de una libertad desordenada y antiautoritaria, ni es en verdad democrática ni realmente política, sino más bien una renuncia y una agresión a la vida social fecunda.

Para valorar la actividad política de cualquier persona es preciso partir de cuál es su naturaleza y conocer su nivel de formación. Cada hombre no es por naturaleza ni el dueño y señor del mundo creado ni menos aún el soberano absoluto de las diferentes unidades de convivencia en que ha de desarrollar su vida. El considerarle titular de la soberanía familiar, vecinal, tribal, etc., etc., hasta incluir la del Estado plantea un problema de primer orden, que si no se resuelve bien y a tiempo produce unos efectos que pueden ser letales. Si se afianza la visión absolutista de esa naturaleza; si no se considera que cada persona es sujeto portador de derechos y de obligaciones; si se relativiza la personalidad de cada individuo dándole más importancia y valor a sus conveniencias; si, en definitiva, no se le considera y exige ser responsable, todo ello produce serios problemas en la vida social y política. Cediendo al relativismo individualista se empobrece cada vez más la actividad individual y social de las personas y los entes colectivos. Ello se ve con claridad en las poblaciones más necesitadas, aquéllas que en las que no sólo faltan recursos económicos o técnicos para su desarrollo, sino también modos y medios políticos que ayuden a todos sus ciudadanos en la búsqueda y el logro de su plena realización humana.

PROSTITUCIÓN Y DIGNIDAD DE LA MUJER
Miguel Ángel Loma
 
Lo anunció Zapatero en el último debate sobre el estado (ruinoso) de la nación, y también lo viene haciendo la ministra de Igualdad: se deberían suprimir de los periódicos los anuncios de contactos y servicios sexuales, porque esta publicidad atenta contra la dignidad de la mujer y además podría encubrir delictivas redes de prostitución.

Respecto al ámbito delictivo, nada que objetar; pero lo de invocar la dignidad de la mujer, en los casos que ésta ejerza libremente la prostitución, resulta del todo incoherente con el principio general que mantiene el Gobierno en otros temas. Como sucede, por ejemplo, con la nueva Ley del aborto, cuyo último fundamento es que toda mujer es dueña de su cuerpo, y su deseo ha de prevalecer sobre cualquier otro bien, interés o derecho, en aras del libre desarrollo de su personalidad; hasta el punto de que su sola voluntad legitima la eliminación de sus hijos durante las catorce primeras semanas de embarazo. Pero si la libertad de la mujer para «hacer con su cuerpo lo que quiera», es el criterio determinante para decidir sobre la vida de su hijo en gestación (que no es una parte de su cuerpo, sino un ser humano distinto y con ADN diferente), ¿por qué considerar atentatorio contra su dignidad, que comercie con su propio cuerpo? Más aún: según el aforismo jurídico de que quien puede lo más, puede lo menos ¿cómo negar ya, a quien está facultada legalmente para matar a su hijo, que pueda comerciar con éste (al menos durante las primeras catorce semanas de gestación) ofreciéndolo al mejor postor?
La dignidad humana no es un pavo navideño que rellenamos a nuestro antojo según lo que mejor nos convenga en cada momento; una vez desarraigada de fundamentos más sólidos que la mera libertad de cada cual, se transforma en un buñuelo de viento. Y la lógica aplicación de este endeble concepto de dignidad humana, implica que valoraciones consideradas hasta ahora como incuestionables (la prostitución atenta contra la dignidad de la mujer) pierdan ya toda consistencia.



LA RELIGIÓN DE LOS DRUIDAS
Juan Manuel de Prada

(Religión en Libertad)


¡Por Tutatis! Las autoridades británicas han reconocido el druidismo como «religión genuina». En lo que obran con gran coherencia y rectitud, considerando el concepto de religión que postulan. Un atisbo de lo que las autoridades británicas entienden por religión nos lo ofrecía aquel texto descacharrante que el bueno de David Cameron perpetró, con motivo de la reciente visita al Reino Unido de Benedicto XVI, a quien dispensó los mismos piropos que podría haber dirigido al mismísimo druida de Stonehedge. Cameron hilaba allí una sarta de paparruchas buenistas que no se le habrían ocurrido ni a un fulano que acabase de zamparse un guiso de setas lisérgicas aderezadas con anisete: que si la Iglesia católica «es un socio en la búsqueda para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio», que si la Iglesia católica «es una aliada en la campaña global contra el cambio climático», que si la Iglesia católica colabora con «otros grupos de fe en los temas de bienestar», etcétera. La mera imagen de una Iglesia católica colaborando en temas de «bienestar», aliada en la campaña global contra el cambio climático y empeñada en alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio causaría irrisión... si no fuera porque antes causa horror; pues así, exactamente así, es como San Pablo nos describe la impostura religiosa a la que, hacia el final de los tiempos, se entregarán las naciones, «poniendo al hombre en el lugar de Dios».

En sus Cuatro sermones del Anticristo (recién publicados por El Buey Mudo), John Henry Newman analiza esta impostura religiosa descrita por San Pablo, cuando los hombres se hagan «amadores de sí mismos», negando el poder de Dios «con una apariencia de piedad». Tal «apariencia de piedad» es fácilmente distinguible en los discursos de los políticos; y Cameron, en aquella salutación grotesca al Papa, hacia gala de ella sin rebozo. El objetivo último consiste en otorgar el mismo rango a todos los «credos religiosos», con tal de que se sumen al gran proyecto de «promoción del bienestar del individuo» (o sea, de «adoración del hombre»). Si la Iglesia católica desea seguir siendo considerada ese «aliado» o «socio» habrá de convertirse, según expresión del Apocalipsis, en una ramera que fornica con los reyes de la tierra: esto es, en una mera organización «humanitaria» que renuncia a su misión, para convertirse en una suerte de capataz solidario. Y si se resiste a desempeñar este papel que la última impostura religiosa le ha adjudicado, ya sabe lo que le espera.

Para que la impostura religiosa final triunfe habrá de generalizarse primero la apostasía, que en contra de lo que muchos ingenuos piensan no vendrá impuesta –o no solamente– desde fuera, sino que se desarrollará en el propio seno de la Iglesia. «La persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia», nos recordaba hace poco Benedicto XVI. Claro que también desde fuera se le puede echar una mano. Este reconocimiento del druidismo como «religión genuina» se presenta como un episodio más –si se quiere especialmente chusco o estrafalario– en el intento de igualar todos los «credos religiosos», con tal de que se sumen al gran proyecto de «promoción del bienestar del individuo». ¿O es que acaso los druidas no pueden ser unos aliados estupendos en la campaña global contra el cambio climático y en la búsqueda para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio? Pues claro que sí. ¡Por Tutatis! 




SOBRE EL CINE ESPAÑOL Y LUIS SOLANA
Jesús Flores Thies


He leÍdo lo que Luis Solana dice sobre las ayudas al cine español, al parecer muy criticado por la derecha. Este señor, que se autodefine como especialista en temas de Defensa, nunca se ha distinguido por su agilidad cerebral, ni su paso por la política, salvo su desastrosa actuación en Telefónica, o en promover la eliminación del escudo español con el águila de San Juan, tiene nada notable que señalar.

Las razones para esa antipatía de la que llama derecha son de peso. Una fábrica de coches fabrica coches que, previamente, han demostrado ser modelos buenos y rentables, si no no se fabricarían. Y los coches no son ni de izquierdas ni de dereas, que prohombres de la famélica legión manejan con gran habilidad «ercedes», «Porches» y «BMW», que es actividad de mucho postín. Sin embargo, el cine español es malo, es efectivamente de izquierdas, miente en sus temas, ya sean actuales o históricos, como miente la izquierda, y es zarrapastroso mentalmente hablando, como es la izquierda.

Se invierte dinero a espuertas en grandes superproducciones como, por ejemplo, la de «Juana la Loca», y se consigue un bodrio con unas interpretaciones de colegio fin de curso; o se mete en el «cine Almodóvar» que gana premios por ahí (aún me estoy preguntando la razón) pero que no se exhibe «por ahí» ni de canto, salvo en festivales o semanas de tal o cual cine, para público invitado, y que nos cuestan una pasta.

Cuando vivía en Marrakech (1959, 1960...) se proyectaban películas españolas de las llamadas «españoladas» (Mari Sol, Sara Montiel, Carmen Sevilla, Joselito...), con multitudinario éxito. Años después, pasé unos meses en El Paso (Tejas) y allí, en el barrio El Chamizal, se proyectaban películas españolas (año 1965) de las llamadas «españoladas» (Mari Sol, Carmen Sevilla, Sara Montiel, Joselito...), también con multitudinario éxito. Me gustaría saber qué películas españolas se exhiben hoy en El Paso o en Marrakech.

Se nos dirá que no era cine de calidad, pero aquí parece que se trata de ganar dinero, de que sea rentable, no importa el tema. Porque no olvidemos que el cine español, de calidad, también tenía éxito entonces en el extranjero, acaparando premios, como «Marcelino Pan y Vino», «Amanecer en Puerta Oscura», «Calabuch», «La muerte de un ciclista», «Calle Mayor» o «Bienvenido Mister Marshall».

Para invertir en el cine hace falta que éste sea bueno, premisa indispensable, y los bodrios que salen de las fábricas de los de la «ceja» no merecen ni un duro. Aunque los defienda el insumergible don Luis Solana.




LA BARRICADA
José Mª García de Tuñón


El Ayuntamiento de Gijón ha comenzado, a principios de este año, a publicar unos folletos con el título: L’alcordanza de la Memoria. A continuación, como subtítulo, han escrito: Recuperación de la Historia Social de Gijón/Xixón. Siglos XIX y XX.

El Ayuntamiento, de mayoría socialista, ha publicado, hasta la fecha, cinco números y casi todo lo que en los mismos escriben está dedicado a nuestra guerra civil donde, claro, los buenos eran ellos y los malos los otros. Por eso no tienen ningún rubor, ni se arrepienten, de seguir hablando de los sucesos de octubre de 1934 que dejó docenas víctimas inocentes que nada tenían que ver con «el emergente fascismo», que ellos mismo escriben. Tampoco la quema de la Universidad de Oviedo y la voladura de Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, por poner dos ejemplos, tenían nada que ver con el «fascismo», salvo que pensaran que su construcción, hace muchos siglos, fuera obra de fascistas, algo que, al parecer, es el estribillo que utilizan siempre, venga a cuento o no.

Por eso en el folleto número 5, que lleva fecha del mes que se nos acaba de ir, bajo el título de Barricada, hacen un canto a aquella fecha, de octubre de 1934, que siguen pregonando sin que les caiga la cara de vergüenza, ni mostrar arrepentimiento de ninguna clase, sino más bien todo lo contrario. «La revolución asturiana, hace ahora sesenta y seis años –dicen–, intentó demostrar la capacidad organizativa de la clase obrera y, sobre todo, que la utopía y las revoluciones sociales, a veces, son posibles. La comuna asturiana, como se llamó, tuvo una repercusión internacional al ser la primera batalla en Europa ante el emergente fascismo». Y para terminar con él, faltaría más, se dedicaron a matar curas, frailes y seminaristas. Así es, pues, como algunos provocadores y violentos entienden que se puede terminar con el «fascismo», además de cometer las barbaridades que antes apuntábamos.




TRIFULCA EN LA EJECUTIVA DEL PSOE
José L. Lobo / Alberto Mendoza

(El Confidencial)



Las heridas abiertas en la cúpula socialista por las primarias de Madrid, lejos de cicatrizar tras el triunfo de Tomás Gómez, siguen infectadas. La Comisión Permanente del PSOE –una versión reducida de la Ejecutiva– vivió ayer una tensa disputa dialéctica entre los partidarios de la unidad y de cerrar filas en torno al ganador y quienes «aún no han digerido la derrota» de Trinidad Jiménez, la candidata del aparato y del líder del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, según han relatado a El Confidencial fuentes conocedoras del encuentro celebrado en la sede de Ferraz..

El secretario de Política Municipal, Antonio Hernando, y la responsable de Política Internacional, Elena Valenciano, dos de los máximos valedores de Jiménez en la dirección del PSOE, se mostraron «muy duros, críticos e incluso agresivos» con Gómez por haber desafiado a Zapatero al forzar la convocatoria de primarias y haber dañado el liderazgo de éste con su victoria del pasado domingo, según aseguran las fuentes consultadas.

El número dos del PSOE, José Blanco, se mostró conciliador durante su intervención y apeló a la «cohesión» del partido en torno a la figura de Gómez para tratar de ganar las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo. Y ello a pesar de que el ministro de Fomento ha sido el principal cerebro –junto al ministro de Interior y miembro de la Ejecutiva, Alfredo Pérez Rubalcaba– de la fallida estrategia diseñada por Ferraz para tumbar al líder del PSM y evitar la convocatoria de primarias.

Blanco, sin embargo, fue ayer muy tibio en su apoyo a Gómez, según las fuentes consultadas. En cambio, pidió a la cúpula socialista que se vuelque con Zapatero para evitar que se desmorone su ya debilitado liderazgo, ahora mucho más cuestionado tras la victoria del secretario general del PSM.

Dardo envenenado de Pajín

También la número tres socialista, Leire Pajín, insistió en la idea de unidad durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la Comisión Permanente: «Hoy todos somos una piña», aseguró. Antes, Pajín había reclamado a sus compañeros de partido que el apoyo a Gómez sea a partir de ahora mucho más explícito, y añadió una apostillla que muchos han interpretado como un dardo envenenado contra Blanco y Rubalcaba, al afirmar que algunas de las críticas lanzadas contra el líder del PSM han sido «altisonantes».

El ministro de Interior formó tándem con el titular de Fomento en el uso interesado de los sondeos de Ferraz para defenestrar a Gómez. Y atacó sin miramientos al ex alcalde de Parla asegurando que su mayor mérito consistía en «haber dicho no a Zapatero». Una cualidad que, paradójicamente, ha servido al líder del PSM para granjearse un buen número de apoyos. Y no sólo entre los militantes madrileños que le han dado el triunfo frente a Jiménez.

Ayer mismo, sin ir más lejos, el presidente del Congreso, José Bono, dijo que Gómez es «un fenómeno» que ha logrado «una hazaña muy digna de ser reconocida». Y un ex presidente de la Cámara Baja, Gregorio Peces-Barba, se mostró muy crítico con la decisión de Zapatero de tratar de laminar al ex alcalde de Parla, que calificó de «incongruencia poco justificada».

No obstante, y pese a la controvertida participación de Rubalcaba en la campaña a favor de Jiménez, el titular de Interior se refugió ayer en el silencio para evitar hacer cualquier comentario sobre el resultado de las primarias. «Ni yo debo ser el primero en hablar, ni debo hacerlo en la inauguración de un cuartel de la Guardia Civil», se excusó al ser preguntado durante una visita a unas instalaciones del instituto armado en Navia (Asturias). 

Hernando y el control del PSM

El entorno de Gómez interpreta la irritación mostrada ayer por Antonio Hernando durante la reunión de la Comisión Permanente como la demostración de que en las primarias no sólo estaba en juego el cabeza de cartel para los comicios autonómicos, sino el control orgánico del partido. En paralelo a la candidatura de la ministra de Sanidad, Blanco y Rubalcaba diseñaron el desembarco de Hernando como nuevo secretario general del PSM. Una operación pensada para manejar todos los resortes de la formación en la capital que se ha desmoronado con el triunfo del ex alcalde de Parla.

Sin embargo, el equipo de Gómez teme que Hernando y Valenciano continúen erosionando a la cúpula del PSM desde el aparato federal, comprometiendo así sus posibilidades de victoria ante Esperanza Aguirre. Según las fuentes socialistas consultadas, sólo Zapatero podría poner fin a esta oposición interna que amenaza la estabilidad del PSOE.




RECORDADLOS  A TODOS
César Vidal

(La Razón)



«Me llamo José Sanz Tejedor. El 9 de octubre de 1934 fui asesinado junto a ocho religiosos en Turón, Asturias, por milicianos del PSOE. Nuestro crimen era atender a los niños».

«Me llamo José Calvo Sotelo y era el jefe de la oposición de derechas en el Parlamento español. El 12 de julio de 1936 fui asesinado por miembros del PSOE que actuaban a las órdenes de Indalecio Prieto y que me asesinaron».

«Me llamo Manuel Trachiner Montaña. El 19 de julio de 1936 fui asesinado por milicianos de izquierdas junto al hermano novicio Vicente Cecilia Gallardo. Pertenecíamos a la congregación de los padres paúles de Hortaleza, donde nos dedicábamos a la carpintería».

«Me llamo María García Martínez. Tengo setenta años de edad. Fui asesinada en Madrid el 20 de julio de 1936 por milicianos de izquierdas».

«Me llamo Dolores Pujalte Sánchez, tengo ochenta y tres años de edad y soy monja de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús. Fui asesinada por milicianos de izquierdas en julio de 1936, cuando iba acompañada por la madre Francisca Aldea Araujo, de cincuenta y cuatro años. Nuestro delito era pertenecer a una institución odiada por el Frente Popular».

«Me llamo Gumersindo de la Gándara Marvella y soy oficial. Fui fusilado por milicianos de izquierdas el 26 de septiembre de 1936. Mi delito fue revelar el 26 de febrero de 1933 que las órdenes para aplastar el alzamiento anarquista de Casas Viejas habían procedido del Gobierno republicano presidido por Azaña, siendo responsables además de él, otros personajes como, Casares Quiroga y los socialistas Indalecio Prieto y Largo Caballero. Con mi asesinato, se silenciaba a un testigo molesto».

«Soy Dolores Aguiar Mella y Díaz, hermana del vicecónsul del Uruguay en Madrid. Al igual que mi hermana Concepción, fui torturada, violada y asesinada por agentes del Frente Popular el 20 de septiembre de 1936. Con nuestro asesinato, se pretendía intimidar al cuerpo diplomático para que no proporcionara asilo a los que huían del Terror rojo».

«Soy Melquíades Álvarez, presidente del Congreso de los Diputados en 1923 y fundador del Partido Reformista. Fui asesinado en la Cárcel Modelo de Madrid porque, como demócrata, no podía consentir en los crímenes perpetrados por la izquierda».

«Soy Tomás Bragado y tengo 16 años. En julio de 1936, al haber suspendido, me vi obligado a quedarme en Madrid en el colegio de religiosos donde cursaba el Bachillerato. Fui asesinado junto a otras cinco mil personas en Paracuellos del Jarama por orden del Consejo de interior de la Junta de Defensa de Madrid. Mi primo, que, gracias a Dios, sobrevivió a la guerra, se llama Amando de Miguel».

«Como decenas de miles más, nuestros asesinos no permitieron que ninguno de nosotros tuviera un abogado, un juicio o una sepultura digna. Tampoco nos recordó nunca un director de cine que no dijo palabra contra Franco mientras estuvo vivo o por un cantante que se llenó los bolsillos durante el franquismo o por un antiguo comunista que defendía durante la Transición la tesis de la “reconciliación nacional”. No importa. Muchos morimos perdonando a nuestros verdugos que, de no haber sido juzgados antes, fueron indultados en la primavera de 1969, aún durante el franquismo y sobre cuyos crímenes se tendió un tupido velo con la Ley de Amnistía de 1977. Morimos deseando que nunca hubiera más enfrentamientos entre españoles. Recordadlo todos».

 
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