El Risco de la Nava - Nº 245
Fecha Martes, 23 noviembre a las 22:35:37
Tema El Risco de la Nava


GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 245 – 23 de noviembre de 2004

SUMARIO

  1. Seamos comprensivos, por Antonio de Oarso
  2. Ha desaparecido la Virgen de los Claveles, por Enrique Hermana
  3. Pepino, la caspa y el voto católico, por Antonio Cabrera
  4. ...ellos recomendaban la flagelación, por Ana Luisa Pombo
  5. Comentarios, por Españoleto
  6. El fracaso de la II República y centro político, por J. M. González Páramo


SEAMOS COMPRENSIVOS
Por Antonio de Oarso

Una cantinela que nos ofrece el pensamiento dominante con fatal reiteración ante los conflictos que afronta el mundo occidental, es la de que «hay que comprender». Teóricamente, nada habría que oponer a esta directriz, puesto que comprender es la consecuencia del ejercicio adecuado de la inteligencia. Sin embargo, lo falso y perverso de la norma predicada se revela cuando comprobamos que sus valedores siempre la aplican de forma unidireccional.

Según ellos, las acciones de los terroristas son condenables, no faltaba más, pero hay que comprender que existen unas causas que les empujan a esos actos rechazables. Comprendamos, pues, las causas, a fin de que, erradicándolas, acabemos con el terrorismo. La aplicación práctica de esta teoría de apariencia tan inteligente, consiste en conceder a los terroristas lo que pidan, total o parcialmente. De esa forma, se paralizará su acción.

La falsedad de esa teoría obsequiosa con los enemigos se puede apreciar reiteradamente, ya que se aplica comúnmente por los gobiernos débiles (surgidos de las sociedades débiles europeas) a cualquier conflicto que pueda surgir. Si nos detenemos, por ejemplo, en el conflicto con Irak, veremos que esa falsa teoría de carácter unidireccional y obsequioso se ha aplicado con gran pertinacia en los últimos tiempos.

Después del ataque a las Torres Gemelas, se mantuvo un período de tiempo en que esta dialéctica de la comprensión pareció desactivada. Eran momentos en que el horror del atentado exigía solidaridad con las víctimas y la nación agredidos, más que comprensión hacia los agresores. Aún así, la alegría sin trabas de los radicales islámicos fue compartida, aunque con sordina, por aquellos que, despreciando el hecho de ser ellos mismos occidentales, están dominados por un visceral antiamericanismo y antioccidentalismo.

No se demoraron mucho las voces críticas respecto del comportamiento de Occidente para con los musulmanes. Había que comprender que éstos tenían motivos para odiarnos. Naturalmente, no había por qué justificar las acciones radicales… pero… etcétera. Se llegó a decir que con el derribo de las Torres Gemelas se había golpeado el símbolo del capitalismo americano. Quienes así juzgaban no paraban mientes en que el capitalismo musulmán, concentrado en unas pocas, despóticas, manos, es indeciblemente más infame que el occidental. Ocupados en la comprensión de los motivos de odio que tienen los musulmanes, los derrotistas de Occidente no tienen en cuenta la realidad de los hechos, sino únicamente la interpretación sesgada de los mismos que apoye sus tesis de compresión, apaciguamiento y concesión. Es decir, de cobardía.

En España, país donde este pensamiento dominante adquiere agria y destemplada expresión -siendo curioso observar cómo la cobardía se recubre de ostentoso y arrogante antiamericanismo-, se llegó a alcanzar un hito en el camino de progresiva decadencia de Occidente, al culpabilizar al presidente Aznar de la perpetración de la matanza del 11 de Marzo. Se llegaron a comprender tan bien los motivos de los islamistas radicales, que la condena no fue para ellos, sino para Aznar por haber ayudado a Bush. Se le llamó asesino, así como también a los miembros de su gobierno y su partido. El culmen de este despropósito se alcanzó con el padre de una de las víctimas de la matanza, acusando públicamente a Aznar, en los funerales de la Catedral de la Almudena, de la muerte de su hijo. Para los asesinos islamistas, ni una sola palabra de condena. Se habían comprendido sus motivos.

Pero esta torticera interpretación de los hechos, surgida de una enfermedad del espíritu, se encontró huérfana de su fundamento, que era la guerra de Irak, cuando se descubrió la documentación que revelaba que el atentado había sido planeado dos años antes.

Sin embargo, el gobierno Rodríguez concentró sus esfuerzos en congraciarse con el islamismo: retirada rápida de las tropas de Irak, exhortación a los demás países implicados a que hagan lo propio, concesiones a Marruecos sobre el Sahara, ataques y amenazas a la Iglesia católica junto con promesas de subvención desproporcionada a los musulmanes, situación privilegiada de los presos musulmanes, etcétera. Una política de gran comprensión.

Y ahora nos enteramos que ha sido desarticulada una célula terrorista islamista que tenía proyectada la voladura de la Audiencia Nacional en un próximo futuro, realizando el acto terrorista «más grande de la Historia», según palabras de los miembros de la organización. ¿Qué es lo que hay que comprender, entonces? ¿Cómo es que la nueva política complaciente del gobierno Rodríguez no parece servir absolutamente para nada?

Algún día quizás caigan en la cuenta estos pacifistas a ultranza, estos progresistas, que, estando en guerra, lo más inteligente es ganarla. Y que cualquier signo apaciguador de pretendida comprensión, cualquier concesión de resultas de una amenaza, cualesquiera gestos de amistad fuera de lugar, serán interpretados por el adversario, y con mucha razón, como síntomas de debilidad y miedo. Y que entonces será el momento en que golpeará con más fuerza, pues al débil se le golpea y se le derrota. Un gobierno débil ha de atraer muchas más desgracias que uno fuerte. Es una verdad de Perogrullo.

Eso es lo que hay que comprender.
 

HA DESAPARECIDO LA VIRGEN DE CLAVELES
Por E. Hermana

Todo montañero habitual de la Sierra de Guadarrama, en el Sistema Central, conoce el Risco de Claveles, próximo a la Cima del Peñalara en la linde entre Madrid y Segovia. Es uno de los escasos sitios de relativa dificultad en una sierra generalmente amable para sus visitantes, si prescindimos de las condiciones invernales. Y todos ellos conocen la imagen allí colocada de «La Virgen de Claveles» una pequeña réplica –60 cm- en bronce de la imagen pictórica de Nª Srª de la Fuencisla, patrona de Segovia, hacia donde miraba la imagen. Fue emplazada hace más de cuarenta años, en ocasión que desconozco, y ha recibido la visita de miles de montañeros, que acostumbraban -acostumbrábamos- reposar a su lado y dejaban ocasionalmente flores. Su imagen estará en centenares de álbumes de fotos familiares.

Ha desaparecido. Queda el cubo de granito pulido en el que estaba asentada, con la espiga metálica de diez cm que la sujetaba, pero no hay rastro de la imagen en las proximidades.

Apelando al optimismo, puede que alguien la haya retirado para reparar la aureola, que estaba rota, y que ya había sido reparada in situ y precariamente. Parece lo más probable, dado que no hay rastro de vandalismo ni restos próximos, y ha debido requerirse una palanca grande para arrancarla de esa base. Su transporte requiere esfuerzo, ya que ha de pesar unas cuantas decenas de kilos y, como se ha dicho antes, no se la ve en las proximidades. Parece lógico, por tanto, confiar en que la desaparición sea temporal y que los desconocidos responsables la restituyan a su sitio en el Risco. Pero puede ser que su desaparición sea permanente, consecuencia de un expolio intencionado.

Aparte de esa salvedad esperanzada, el incidente sirve para recapacitar sobre los hábitos recientes en la montaña. Porque también ha desaparecido la Virgen colocada en el pico de la Maliciosa, en la misma Sierra, una imagen de unos 20 cm de la Virgen de Montserrat. Ésta, a diferencia de la de Claveles, no estaba colocada en la cima, sino en una pequeña cavidad semiescondida, próxima a ella. Sufrió algún golpe deliberado y desapareció. Como han desaparecido las cruces de gran tamaño, de madera, erigidas en Pinareja, Montón de Trigo, Maliciosa y otras cimas. Y algún Belén colocado en diversos picos. La imagen del Virgen del Pilar, colocada en la cima del Moncayo hace unas décadas, está decapitada desde hace años. Parece haber una campaña deliberada de erradicar todo signo religioso en nuestras montañas. Al esfuerzo de unos pocos para colocarlos allí, con satisfacción de la mayoría, se opone el vandalismo anónimo, cuando no el propósito deliberado de una minoría de retirarlos.

No es un propósito aireado en publicaciones habituales. Puede opinarse, optimistamente, que corresponde sólo a una exigua minoría destructiva. Pero no cabe duda de que se enmarca en una situación de agresividad a los signos externos de la Religión Católica. Algo sobre lo que no conviene extenderse demasiado a partir de estos hechos menores, pero que parece lógico deducir. Un aspecto más de la agresividad cultural con la que debe convivir y a la que ha de afrontar, según se hace patente día a día, la sociedad española católica.
 

PEPIÑO, LA CASPA Y EL VOTO CATÓLICO
Por Antonio Cabrera

Incapaz de materializar sus promesas de progreso social y económico más allá de la mamandurria, el enchufe y la subvención; conspicuo adalid del progresismo de cartón piedra y la pancarta; rehén voluntario de nacionalismos centrífugos; dinamitero del poder judicial; protagonista en tiempo real de la furia -iconoclasta o glorificadora- de según qué personajes o sucesos de nuestra Historia reciente, el Gobierno de Rodríguez Zapatero pretende ahora el allanamiento de las conciencias como último y definitivo recurso de una «pasada por la izquierda» que haga que «a España no la reconozca ni la madre que la parió», como clarividentemente -y con relativo éxito- adelantó Alfonso Guerra hace veinte años.

Olvidada su democracia ejemplar, Rodríguez Zapatero -mucho más radical que Alfonso Guerra a pesar de sus sonrientes apariencias-, aspira, según se ve, al cambio socialista por el expeditivo método de desestructurar la sociedad, privándola de referencias éticas hasta convertirla en una masa sumisa y obediente, sin otros criterios que los que emanen del Estado. Puro totalitarismo. Por eso, ante la ausencia de cualquier proyecto político viable, ZP trata de organizarnos la vida, legislando sobre nuestras conciencias. Alumbrando disposiciones legales que, al estilo Corcuera, puedan autorizar la patada legal en la puerta de las creencias y de los sentimientos religiosos más profundos de la sociedad española.

No faltan ejemplos de la voluntad del Ejecutivo por «encauzar» la moral de los españoles, comenzando por la falsa identificación entre la aconfesionalidad del Estado -que reconoce nuestra Constitución- y el laicismo anticlerical que pretende implantar el Gobierno socialista. Desde el aborto libre, incluida la píldora del día después -gratuita y universal-, a la experimentación con células madre embrionarias. Del divorcio express al matrimonio y la adopción de niños por homosexuales. Del arrinconamiento y devaluación de la enseñanza de la religión católica en la escuela, a la equiparación, interesada y cínica, del cristianismo con el Islam, remachada con el sorprendente anuncio de Mercedes Rico Godoy, directora general de Asuntos Religiosos, de que a partir del próximo mes de enero se impartirá la enseñanza del Islam en los colegios públicos de las poblaciones con mayor presencia de musulmanes (Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia y otras ciudades de Andalucía).

Si a estos mimbres se añade el apoyo del Gobierno socialista a las organizaciones islámicas en España -financiadas este año con 30 millones de euros mientras se planea retirar la financiación a la Iglesia católica- o el acoso desde el Consejo Escolar del Estado a la escuela católica, tendremos un panorama bastante aproximado de lo que Rodríguez Zapatero entiende por «absoluto respeto» hacia las creencias y la fe católicas. La ofensiva socialista contra la familia y la moral -en sentido estricto- y contra la Iglesia católica en particular, ha originado el rechazo frontal de una mayoría silenciosa -puteada y perpleja- de millones de votantes católicos.

Gobierno e instituciones han tomado muy buena nota del cabreo del voto católico. La Conferencia Episcopal se ha posicionado nítidamente frente al Gobierno, con un duro discurso del cardenal Rouco Varela que disipa las ambigüedades de los obispos catalanes y vascos. El PSOE, por boca del inefable Pepiño Blanco, su secretario de organización, tras tildar inicialmente de «casposas» las actitudes de la Iglesia defendidas por el cardenal Rouco, se ha apresurado a rectificar, descubriendo las profundas raíces cristianas del programa socialista. Blanco, después de proclamar su cristianismo militante, ha significado la proximidad de las tesis socialistas con la doctrina social de la Iglesia, llegando incluso a decir, sin ningún rubor, que «las decisiones del Gobierno de ZP están en la misma esencia del cristianismo». Al parecer José Blanco no esta dispuesto a rendirse en su dura pugna con Rubalcaba por conseguir la medalla olímpica de la desfachatez política.

Hasta el PP de Mariano Rajoy, el del buen rollito, los complejos y las ideas gaseosas, tan poco proclive a asumir en su acción política las exigencias de la confesionalidad cristiana de la mayoría de sus votantes -como se demostró en su XV congreso nacional- ha reaccionado expresando su «enorme indignación» por las palabras de José Blanco. Menos mal. Lástima que sus gestos no se correspondan con sus votos en el Parlamento en contra del aborto. O en sus decisiones en el Gobierno balear cuando legisla en favor del matrimonio entre homosexuales y su adopción de niños. O cuando deja en la estacada a Rocco Bouttiglione. O cuando promueve el apoyo a una Constitución europea que ignora al cristianismo como fundamento espiritual de Europa y que elimina de su Preámbulo cualquier referencia a Dios o al cristianismo. El voto católico no es rehén de ningún grupo político. Bueno es que empiecen a saberlo.
 

...ELLOS RECOMIENDAN LA FLAGELACIÓN
por Ana Luisa Pombo

«Los decanos» - COPE

Si la publicidad engañosa es sancionable el PSOE debería estar en este momento pagando por su propaganda falaz.

Para empezar, alguien debería obligarlos a quitar la «o» de obrero de su nombre porque de obrero tiene poco. Que se lo digan sino a los trabajadores de los astilleros Izar que se manifestaron el sábado en Bilbao. Mucho prometerles que este gobierno va a salvar los astilleros pero cuando los obreros se manifiestan apoyados por todos los partidos políticos, los socialistas de la comunidad autónoma vasca, tan pancarteros ellos cuando hay que pedirles responsabilidades a otros, se quedan en casita que no es cuestión de protestar si el que manda es el talante. Que se lo pregunten a la última remesa de soldados que han vuelto de Afganistán. Vienen de dejarse la piel en una misión a la que han sido enviados por el gobierno, de un país en el que además de violencia proliferan enfermedades gravísimas como el tifus o la rabia según al OMS. Las normas dicen que todos esos soldados, a su vuelta, deben someterse a una revisión médica para comprobar que no han cogido alguna enfermedad rara. Bueno pues cuando se presentaron para ese examen en el hospital Gómez Ulla les dijeron que se la hagan por su cuenta. Será muy rentable en votos que Bono firme acuerdos para que los civiles puedan utilizar los hospitales militares pero dejar desprotegidos a los soldados que vuelven de una misión es una indecencia. Pero si no les importan los obreros ni los soldados, tampoco las mujeres ni siquiera la Constitución. Mucho aprobar leyes sobre la violencia contra las mujeres y promocionar la Constitución Europea pero van a permitir que se impartan clases de islamismo en los colegios, un islamismo que se pasa por el forro nuestros derechos constitucionales. Frente al artículo 10 de la Constitución que garantiza el derecho a la dignidad, ellos enseñan que «A menudo uno de vosotros decide azotar a vuestra mujer como si fuera un esclavo. No importa». Frente al artículo 14 que garantiza la igualdad, ellos dicen que «los hombres están siempre un grado por encima de las mujeres». Frente al derecho a la integridad física y moral que nos garantiza la Constitución ellos dicen «Amonestad a aquellas mujeres de quienes temáis que se rebelen, aisladlas y pegadles» aunque recomiendan que no se les pegue en la cara ni se las desfigure y que si se les da una bofetada, se haga con la mano bien abierta para que el que pega no se haga daño a sí mismo. Frente a nuestra Constitución que deja abolida la pena de muerte, ellos recomiendan la flagelación en caso de adulterio e incluso la lapidación de la mujer. Eso es lo que quieren que se enseñe en nuestros colegios aunque se dé de patadas con la Constitución vulnerando derechos fundamentales. Lo peor no es que algunos demagogos con vocación de absolutistas y tiranos piensan que la Constitución son ellos. Lo malo es que a los demás nos quedan 4 años para ver como van destrozando nuestros valores morales, nuestros derechos constitucionales y nuestros logros democráticos. Todo eso sí con mucho talante.
 

COMENTARIOS
Por Españoleto

NO HAY EQUILIBRIO MILITAR

El General Jefe de Estado Mayor de la Defensa se queja de que no hay equilibrio en la colaboración militar entre EE.UU. y España. Alude, para ello a los vuelos sobre nuestro espacio aéreo y la entrada en nuestros puertos. Y menciona nuestra aportación a las misiones internacionales. Suscita muchos comentarios irónicos, pero, por encima de ellos ¿Quién es el insensato que promueve estas declaraciones, precisamente ahora, en nuestra actual situación de relaciones diplomáticas con la primera potencia mundial?

Estamos en manos de alocados.
 

DEJACIÓN CONTINUADA

La selección catalana de hockey sobre patines regresa de su campeonato B y es recibida por Maragall en medio de banderas separatistas. Y Maragall afirma que este es un hito a partir del cual España no existe, o algo así. Ibarreche, por su parte, mantiene que el camino a la plena soberanía vasca es imparable.

Y el de la sonrisa Zen calla.
 

SILENCIO CULPABLE

Un grupo de encapuchados vandaliza el despacho del profesor de la Universidad de Barcelona que preside Convergencia Cívica Catalana, Organización que pretende defender a los catalanes del catalanismo oficial rampante. No pasa nada.

No hay detenidos, se ha reparado lo vandalizado, no ha habido referencia en los medios biencorrectos –los otros no existen-, no hay vida que se aparte de lo establecido. El dogal funciona.
 

SECTARISMO REVISIONISTA

Luis Yánez propone en el Parlamento Europeo que se condene el Alzamiento del 36. En su trayectoria por la concordia han elegido como mentor intelectual a Preston, el prestigiado -entre ellos– sectario, que denuncia aquello como el comienzo de un genocidio.

Aparte de lo absurdo que supone releer la historia unilateralmente, ¿qué pretenden con todo ello? ¿Van a condenar al ostracismo político a la «media España que no se resignaba a morir», en palabras de Gil Robles? ¿Qué ceguera les lleva a un revanchismo histórico que, aparte de no conducirles a ninguna aparte, suscita la división entre los españoles’
 

YA NO MANTENEMOS LA VELOCIDAD

El crecimiento económico disminuye. No es que disminuya el PNB, sino la velocidad de su incremento anual. Disminuye también la creación de empleo. Y se estabiliza la afiliación a la Seguridad Social. Son datos achacables al temor por el crecimiento del precio del petróleo. Pero también a la incertidumbre acerca de la acción de un gobierno que habla mucho, se rectifica más y no hace nada. Cuando el déficit ya previsible, e incluso anunciado, exija aumentar la deuda y ello se note en el precio del dinero y de las hipotecas, será el momento de valorar económicamente el talante.
 

FRACASO DE LA II REPÚBLICA Y CENTRO POLÍTICO
Por J. M. González Páramo

De sabios es mudar consejo. Yo he mudado mi opinión muchas veces en muchos temas a medida que mejoraba mi información, pero hay otros en los que me reafirmo. Tal es mi punto de vista sobre la democracia de la II República que, desde días después de ser proclamada causó incidentes con los monárquicos y albergó la quema de conventos e iglesias. Que no había democracia lo demuestra el hecho de que Azaña no hizo caso del problema de orden público que ello significaba, ni permitió las medidas sugeridas por G. Maura para cortar aquello. Sin orden público empeoró con el tiempo hasta ser insoportable. No hay democracia. Las ideas que van a continuación son mías desde hace veintimuchos años y puedo publicarlas sin ninguna modificación seria.

La realeza hubo de ceder ante la realidad como presagió Sánchez Guerra, y a la realidad hubo de ceder la República pocos años más tarde. El descontento, el desgobierno y una totalización intelectual contradictoria engendraron soluciones inviables:

1º. Por la desproporción entre aspiraciones y posibilidades; 2º. Por falta de control y consenso; 3º. Por la proliferación de grupos incompatibles; 4º. Por el crecimiento de las tensiones dialécticas, subversiones y revoluciones; y 5º. El disenso sobre una democracia, incapaz como panacea, insostenible sin autoridad, inútil sin realismo, produjo una polarización y descenso trágico del centro.
 

EL CONSENSO A TRAVÉS DE LAS ELECCIONES DE LA II REPÚBLICA

El Prof. Murillo, utilizando los datos de los períodos electorales de la II República, establece tres gráficos en «J», en J invertida o en L y en U, según la distribución de los votos y las cámaras republicanas entre la derecha, el centro y la izquierda. La derecha, en 1931, consiguió el 8,9%; el centro, el 28,9% y la izquierda el 62%. En 1933, la derecha obtuvo el 44 %, el centro el 34,3% y la izquierda el 20%. Las situaciones en J, como la del 31, suponen un gran predominio del acuerdo de opiniones, sea a la derecha, sea –J invertida- a la izquierda, e indican –sólo indican- una situación de consensus. Cuando el peso del centro es mayor (1933), con una izquierda o una derecha también más reducida, la indicación de consensus es más fundada. Al contrario, en la situación U (correspondiente a 1936), al levantar los extremos y hundir al mínimo el centro, elemento que suele simbolizar el consensus popular, equivale a conflicto. El voto femenino en 1933, la importante prima dada a la mayoría, a las grandes circunscripciones, el sistema electoral y otros datos que Murillo proporciona, explican que el sistema electoral al parecer aséptico extremase la forma en U, la más conflictiva tres años más tarde.

 

Elecciones de la II Rep.

Porcentaje de votos

Representación gráfica

Representación gráfica

Izq

Centro

Dcha

 

1931

62

28,9

8,9

L

Consenso hacia la izquierda

1933

20

34,3

44

J

Consenso hacia la derecha

1936

47,6

9,3

43,1

U

Disenso

Fuente: Murillo Ferrol (1963), Tussel (1971) y Martínez Cuadrado (1974).

La República dejó intactos los problemas estructurales de España agravados por la guerra. «El bando nacional, que deseaba reinstaurar el orden, la justicia y la convivencia,... sentía, por otra parte, la necesidad medular de privar hasta de la libertad,... eventualmente al menos, para cortar el libertinaje». Eso, unido al carácter totalitario de las potencias que al principio ayudaron al régimen naciente, explica la evolución posterior; si se nos obligase a una explicación simple del hecho de la derrota del bando contendiente que inicialmente contaba con más recursos, sería esta: el bando con menos recursos poseyó la orientación, la moral, el espíritu, el consenso, la dirección unificadora y, con ella, el efecto multiplicador de posibilidades frente a la indisciplina, el disenso, de los adversarios.

La República no era una democracia desde el principio y mucho menos desde el Frente Popular a primeros de año del 1936. La guerra se sostuvo por bandos no democráticos. Las Brigadas Internacionales defendían los sueños de Stalin y la anarquía; Franco,... el Régimen Autoritario que forjó.







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