El Risco de la Nava - Nº 354
Fecha Lunes, 15 enero a las 22:22:35
Tema El Risco de la Nava


GACETA SEMANAL DE LA HERMANDAD DEL VALLE DE LOS CAÍDOS
Nº 354 – 26 de diciembre de 2006

SUMARIO

  1. Anécdotas de la decadencia, Antonio de Oarso
  2. El «golfo» del hispanista Ian Gibson, José Mª García de Tuñón
  3. La versión giliprogre: El nacimiento del ciudadano Jesús, Pablo Molina
  4. Los mesiánicos del «Credo del Che», Arturo Robsy
  5. La Brújula, Alfri
  6. Pinochet te quedó grande, chile, Hermógenes Pérez de Arce


ANÉCDOTAS DE LA DECADENCIA
Antonio de Oarso

Están las realidades penosas del presente que denotan un deterioro político y social grave en las últimas décadas, sobre todo en nuestra nación (aunque no sólo en nuestra nación). Y también están las anécdotas llamativas que, si bien no merecen ser calificadas de dramáticas, apuntan indefectiblemente al citado deterioro.

Cuando el cómico Rubianes pareció enloquecer y disparató obscenidades incoherentes contra España en la televisión catalana, contó con la aprobación de su interlocutor y las risas aprobatorias de sus oyentes. Por el contrario, un estremecimiento de cólera recorrió el resto de España. Sin embargo, aquellas palabras eran las propias de un borracho o un loco; y no parece que las risas de aprobación o las expresiones de cólera fueran las actitudes más adecuadas ante ellas. No es apropiado enfurecerse con un alienado, ni tampoco animarlo a desbarrar. Se dirá que Rubianes no es un alienado, pero hay que atenerse a los hechos, y en este caso los hechos son sus palabras. ¿Cuál era, pues, la actitud más adecuada al caso? Correr un tupido y pudoroso velo de silencio sobre el caso, de la misma forma que a los beodos se les retira de las calles, aunque sólo sea por simple estética. Al no hacerlo así, al pobre hombre se le ofreció un triunfo, en su doble vertiente de aprobación de unos y cólera de otros. Y la sociedad, la de Cataluña y la del resto de España, mostró que si no está al mismo nivel de Rubianes, se acerca un poquito a él. Posible consecuencia del igualitarismo dominante, que no encuentra en el comportamiento degradado de este pobre cómico motivo de desprecio, sino que le confiere la consideración de auténtico significado político.

Igualitarismo que tiene que ver también con lo que cuenta Joaquín Sabina en un libro que ha publicado, en el que habla de una fiesta privada a la que acudieron los Príncipes de Asturias. Dice Sabina que bailando con la princesa, ésta le contó un chiste soez, precisamente relacionado con ella. Y Sabina narra el chiste, que es soez, en efecto. También presenta al príncipe empleando un lenguaje igualmente grosero.

Ha habido comentaristas que han excusado estos comportamientos con el argumento de que los príncipes son personas como las demás. Es decir, la teoría igualitaria. Pero a eso se puede contestar que si son personas como las demás, no deberían vivir en un palacio como viven, sino en un piso de cien metros cuadrados, o ciento veinte a lo sumo. Si no es así, y además se les rinden honores, cosa que no se hace con el resto de los ciudadanos, es porque son personas representativas. Están representando la nación, nos están representando a todos. La cuestión es si nos están representando bien. Los igualitaristas puede que digan que sí, que comportándose así les representan debidamente a ellos. Pero otros pensamos de forma diametralmente opuesta. El resultado es que somos bastantes los que pensamos que no nos están representando bien.

A los igualitaristas si algo les saca de quicio es que haya quien destaque sobre los demás, sea por su inteligencia, sea por su arte, sea por su deporte, etc.; pero si es la elevación moral lo que da preeminencia a alguna persona, entonces vomitan bilis. Un caso de firmeza, integridad, valor e incorruptibilidad es Francisco José Alcaraz, al frente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Suficiente mérito para hacerlo insoportable a las almas viles. En este caso, fue el hermano del ministro de Justicia, López Aguilar, quien declaró en un periódico de Canarias que a Alcaraz «le había caído la Lotería con el asesinato de sus parientes», y que era un «tarado detestable». Alcaraz ha convocado seis manifestaciones antiterroristas, la mayoría con más de un millón de personas. Para ser un tarado, no está mal la marca.

El problema es que la sórdida villanía del hermano del ministro no ha sido mal acogida por mucha gente, y que expresiones similares han sido aplicadas a otras figuras relevantes entre las víctimas. Parecería que la condición de víctima fomente alguna clase de aversión, lo que induce a pensar que, por el contrario, los victimarios consiguen para sí mismos corrientes de subterránea simpatía. Quizás sea aventurado pensar así, pero existen motivos para hacerlo.

No hay por qué estimar que lo dicho no tiene nada que ver con los graves problemas políticos y sociales de España. Todo está interrelacionado. Como el caso de los escolares que deciden que un día no va a haber clase, y el maestro obedientemente lo acepta. O el cura que hurgándose la nariz, va dejando el producto de su indagación en los pupitres de los alumnos. Son múltiples los casos que demuestran que el país ha sufrido un deterioro espiritual muy considerable, debido al relativismo moral y al igualitarismo que han dinamitado el código de valores vigentes no hace demasiado tiempo. A partir de ahí todo ha venido rodado, y no deberemos extrañarnos si nuevos acontecimientos lamentables de diverso orden y en diversos estamentos hacen acto de presencia. Unos podrán parecer triviales; otros, serán ostensiblemente graves. Pero todos estarán hermanados por ser originados por la misma causa.

Por este motivo, no es acertado desdeñar como fútiles ciertas anécdotas, juzgando con ligereza su condena como muestra de un supuesto puritanismo o simples ganas de hilar demasiado fino; pues, por el contrario, son significativas en alto grado. Hace apenas unas décadas, era impensable que se produjeran.
 

EL «GOLFO» DEL HISPANISTA IAN GIBSON
José Mª García de Tuñón

La falta de honestidad de este siniestro personaje al que un día Francisco Umbral lo definió como «el hispanista… más golfo de Europa», me obliga a dedicarle unas líneas para contestar a unas declaraciones que con motivo de presentar su libro sobre Antonio Machado en Oviedo ha hecho unas lamentables declaraciones que el lector juzgará. Ha dicho que está a favor de la memoria histórica y a reglón seguido justifica lo de Paracuellos porque, al salir hacia Valencia el Gobierno de lo que quedaba de la II República, y dar por perdido Madrid, existió un vacío de poder que el «golfo» lo argumenta de esta manera: «Hay dos mil presos del otro bando en la cárcel Modelo y las tropas fascistas están a las puertas de la prisión. Si hubiesen sido liberados, inmediatamente se habrían incorporado a las filas de los atacantes». A continuación también dice que aunque no comparte lo que pasó allí lo entiende porque «el pánico era demasiado grande y el peligro de tener tantos oficiales enemigos dentro era indiscutible». Y siguiendo con sus despropósitos dice que absuelve de toda culpa y responsabilidad a Santiago Carrillo.

Sin embargo, el «golfo» olvida lo que un día escribió en Paracuellos cómo fue (1983), ya que en este libro dice que aunque Carrillo niegue toda complicidad en aquella matanza, alegando no haber oído el nombre de Paracuellos hasta después de la guerra, es algo muy difícil de creer. «Es también muy difícil de creer que Carrillo –sigue escribiendo el golfo–, si no se enteró en seguida de la matanza de los días 7 y 8, no estuviera informado acerca de ella muy poco tiempo después. ¿Cómo se le habría podido ocultar al consejero de Orden Público el hecho de que, en aquellos dos días, fueron fusilados en Paracuellos y Torrejón de Ardoz más de mil presos».

En definitiva, al «golfo» cuando escribió el libro le costaba trabajo no llegar a la conclusión que tanto Carrillo como su delegado, Segundo Serrano, ignorasen la existencia de un sistema de terror y muerte implantado antes de su llegada al poder, pero continuado durante su mandato. Pero ahora, después de más de 20 años de escribir lo que escribió, parece que quiere descargar de toda culpa y responsabilidad a Santiago Carrillo cuando además el «golfo» en unas declaraciones que hizo al periódico ABC el dos de febrero de 1983 dijo textualmente: «Carrillo hizo la vista gorda; sabía que se iba a matar».
 

La versión giliprogre:
EL NACIMIENTO DEL CIUDADANO JESÚS
Pablo Molina

Libertad Digital

 María y José eran dos [email protected] [email protected] de la clase proletaria a [email protected] que el imperialismo romano, que en aquellas fechas se enseñoreaba de las tierras de Siempre Hamás para esquilmar sus recursos naturales e imponer su sistema político centralista a través de la guerra preventiva, obligó a realizar un viaje para que quedaran debidamente [email protected] ([email protected], pues) en el censo poblacional. 

El pueblo palestino, cuya fuerte conciencia nacional tiene su origen en la noche de los tiempos, luchaba sin descanso contra la superpotencia invasora, al objeto de liberar los territorios ocupados por las legiones romanas y, ya puestos, echar a los y las judíos y judías al mar; aunque esto último sólo adquirió carta de naturaleza luego de que el bueno de Mahoma, seis siglos y medio más tarde, procurara al personal las herramientas dialécticas imprescindibles para dialogar a base de bien con los descendientes y las descendientas de David y demás morralla infiel.

La orden de desplazamiento no pudo ser más inoportuna, pues la ciudadana María estaba por aquellas fechas en avanzado estado de gestación y el ginecólogo de la ONG que velaba por la salud reproductiva de la población femenina de su aldea había desaconsejado enérgicamente, con buen criterio, cualquier traslado. Sin embargo, el temor a que la pérfida Roma desatara una oleada represiva de tintes busheanos obligó a todos y a todas, y a la ciudadana María la primera, a cumplir la orden, en virtud de la cual debían acudir a su lugar de nacimiento e inscribirse en la correspondiente oficina del censo.

El problema de la vivienda era ya una realidad en aquella época; un problema empeorado por las políticas antisociales de Roma, que, entre otras canalladas, se negaba a fomentar el alquiler mediante la expropiación de las propiedades de los oligarcos y las oligarcas. El absurdo apego del opresor a los principios del derecho público romano, un instrumento más para garantizar la dominación burguesa, impedía que el pueblo accediera a una vivienda digna mediante la expropiación forzosa o la okupación pacífica como medio alternativo de vida, de tal forma que las clases pudientes podían tener varias residencias desocupadas gran parte del año, mientras los jóvenes y las jóvenas, aun los/las más comprometidos/as con la lucha por un mundo más justo, se veían obligados/as a doblar el lomo con el ganado o la agricultura para pagar la hipoteca de la choza y alcanzar la independencia.

[email protected] [email protected] José y María llegaron a Belén, donde hubieron de hacer una escala técnica [email protected] por las circunstancias. Todos los establecimientos hoteleros donde intentaron alojarse estaban completos, y eso que la Navidad todavía no se había inventado y el turismo rural estaba dando aún sus primeros pasos. Por no existir no existía ni El Corte Inglés, fíjense ustedes qué felicidad. No vivían en los tiempos del consumismo desenfrenado, pero así y con todo no había quien se hiciera con una cama en todo el pueblo.

Probablemente acudieran a alguna ONG en busca de justicia social en forma de solución habitacional, pero no hubo manera, así que no tuvieron más remedio que okupar un pequeño pesebre, con la única compañía de una mula y un buey. Allí se produjo el nacimiento del ciudadano Jesús.

Hasta aquí todo bien; ahora toca sortear los peligros de la superstición vaticanista. Los estudiosos progresistas han dejado meridianamente claro que sí, que una ciudadana María dio a luz a un ciudadano Jesús en Belén en aquellos tiempos, pero que ir más allá, con los milagritos y tal, es caer en el fabulacionismo cristiano, que se apropió –también– de las celebraciones laicas que conmemoraban el solsticio de invierno. Por cierto, fuentes bien informadas apuntan a que las impagables huestes de [email protected] que tanto han hecho por nuestra escuela pública están a un tris de reivindicar aquéllas, a la mayor gloria del laicismo, el progresismo y el republicanismo. De momento, han empezado por prohibir la representación del nacimiento del ciudadano Jesús en algunos colegios públicos. Lo siguiente será erradicar el traje de pastorcillo, disfrazar a los niños de druidas y ponerles a danzar en torno a una hoguera en homenaje al Sol y a las energías cósmicas, como manda la New Age.

Esta apropiación de la simbología laica con fines opresores tiene su parangón opuesto en la figura de Santa (con perdón) Claus, tomada por la multinacional Coca-Cola de la tradición europea de San (con perdón) Nicolás, que era un viejecito muy correcto dedicado a anunciar la llegada de la Navidad con un cochinillo rosa bajo el brazo la mar de simpático. El consumismo de nuestra época capitalista ha sustituido el cerdito por la Play Station, y al bueno de Colás, tocado de obispo, por un anciano borrachín vestido con prendas de un absurdo tono rojo reventón y subido en un trineo volador por obra y gracia de unos renos politoxicómanos y sin el debido chip de identificación en el cuello.

Pero volvamos al día de autos. Varios grupos de pastores insurgentes se hallaban reunidos para planear un nuevo golpe contra el invasor imperialista. En éstas apareció una nave extraterrestre, muy cerca de las borregas. De ella descendió un guía espiritual con unos chakras brillantes... que daba gusto verlo, oyes (la Iglesia Católica transformó este encuentro en la tercera fase en una aparición celestial, pero basta leer cualquier libro de Juan José Benítez para salir del error). Los señores trabajadores del sector ganadero dejaron por un momento la apasionante discusión sobre dialéctica protomarxista en que estaban enfrascados y prestaron atención al visitante, el cual les facilitó la dirección del lugar donde se había producido el nacimiento de un ciudadano llamado a liberar al pueblo palestino de la tiranía romano-sionista.

Los citados técnicos en desarrollo agropecuario acudieron al lugar de los hechos y se encontraron con la estampa entrañable de un joven matrimonio con su bebé recién nacido. No tenían otra fuente de calor que el aliento de dos semovientes. Como las clases trabajadoras han estado siempre muy unidas, rápidamente se puso en marcha una cadena solidaria para abastecerles de los medios más elementales de subsistencia, confiados todos en que algún día ese niño les llevara por fin a la libertad.

...Y así hubiera sido transmitido a través de las generaciones el acontecimiento si la Iglesia Católica no hubiera logrado desvirtuar, con el paso de los siglos, el mensaje revolucionario del ciudadano Jesús, que, como todos los progres saben, era marxista y republicano.

Todo empezó a joderse cuando aparecieron, a los pocos días, tres miembros de la realeza de la zona y secuestraron la atención del recién nacido, para tratar de inculcarle ya desde niño el veneno monárquico. Le ofrecieron productos suntuosos típicos de la alta aristocracia, como el oro, el incienso y la mirra. Los pastores seguramente estudiarían la posibilidad de llevar a las tres cabezas coronadas ante un tribunal popular, para que fueran juzgadas por antirrevolucionarias, pero como ya empezaba a extenderse el rumor de que Herodes, un aristócrata de la zona vendido al romano, les tenía preparado algo parecido, decidieron esperar acontecimientos.

Sin embargo, por alguna extraña razón, y por desgracia para el Progreso, los tres reyes se zafaron de la emboscada. El camino para la extensión de la superstición vaticanista quedó expedito; para desgracia de [email protected] [email protected], que llegadas estas fechas se dedican a pedir juguetes en lugar de darle a la revolución social pendiente.

Sirvan estas fechas para reflexionar sobre el grave pecado de nuestra sociedad consumista; a poder ser, confortablemente instalados frente a la chimenea de nuestra segunda vivienda, en medio del campo. Porque, por fortuna, los progresistas no tenemos de qué preocuparnos. La ciudadana Trujillo sabe bien a quién hay que exigirle solidaridad habitacional, y quién merece por su trayectoria y origen gozar de estos pequeños placeres domésticos.
 

LOS MESIÁNICOS DEL «CREDO DEL CHE»
Arturo Robsy

En este mundo que tiende a la incoherencia, los hay que nos traen el progreso del paganismo y felicitan «La Estación», la nueva estación, el «Solsticio» de invierno y cuanto les sugiere la corrección cerebral para no mencionar la Navidad ni a Dios ni a la esperanza. Se trata de ver que la noche navideña es la más larga del año: La tiniebla; y de no ver que, a partir de ella, del nacimiento del Niño Dios la oscuridad empieza a perder la batalla de los cielos.

Pero también están los que no tienen de ningún modo respeto por el Pensamiento Políticamente Correcto o débil, porque se portan como una religión falsa, como una secta salvaje, donde el hombre terrestre y sus instituciones políticas tienen la misión de combatir al hombre celestial y la trascendencia. El marxismo es una fe vieja, antigua, pagana, que sólo entronca, por sus hechos, con aquellas que se entregaban a los sacrificios humanos y al exterminio de creyentes. Donde hay una religión de amor y de trayecto hacia la luz, ellos desean una de odio y tiniebla. La Obligación de la tenebra.

Así, los combativos comunistas de Izquierda Unida, mesiánicos de cualquiera menos del Mesías, en un continuado sueño de la razón destinado a engendrar monstruos en la Comunidad de Municipios de la Costa del Sol, han felicitado con este «Credo del Che», del hombre furioso y sin Dios en el que hay que creer mientras se persigue a Cristo:

El Che Jesucristo / fue hecho prisionero / después de concluir su sermón de la montaña / (con fondo de tableteo de ametralladoras) / por rangers bolivianos y judíos / comandados por jefes yanquis-romanos. / Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas / cuyo portavoz fue Caifás Monje / mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos / hablando en inglés militar / sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca / sin tener siquiera la alternativa de un Barrabás / (Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla / y enseñaron el camino a los rangers). / Después le colocaron a Cristo Guevara / una corona de espinas, una túnica de loco, / le colgaron un rótulo en el pescuezo en son de burla / INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices. / Luego le hicieron cargar una cruz encima de su asma / y lo crucificaron con ráfagas de M-2 / y le cortaron la cabeza y las manos / y quemaron todo lo demás para que la ceniza / desapareciera con el viento. / En vista de lo cual no le ha quedado al Che otro camino / que el de resucitar / Y quedarse en el de la izquierda de los hombres / exigiéndoles que apresuren el paso / por los siglos de los siglos.

Estos son los mismos, resucitados, que gritaban «suéltanos a Barrabas». Los mismos que del hombre no han comprendido nada más que la furia y los pecados. Los que quieren matar las almas antes de aterrorizar a los cuerpos. Guardaos de los sanguinarios profetas.

Considerad que el paso que el Che quiere apresurar es el de la muerte.
 

LA BRÚJULA
Alfri

Rafael Simancas

Desde que perdió las elecciones a la presidencia de la Comunidad de Madrid, este chico no deja de dar la lata, metiéndose en todos los lodazales, hurgando en hospitales, en la Televisión Autonómica, Ayuntamientos, colegios, asilos de ancianos, en todos los lugares donde alguien sea condescendiente y escuche las tonterías que insistentemente repite con las mismas palabras de su corto diccionario. Este chico es un majadero, con un discurso monocorde que no consigue cambiar a pesar de lo que practica.

Hay que suponer que los madrileños tendrán la suficiente inteligencia para darle un revolcón en las próximas elecciones como para que se retire de la política y con ello deje de decir sandeces, proponer tonterías y enturbiar el gobierno de la Comunidad autónoma. Si no es así, que Dios les asista, pues verán al frente de la Comunidad a un tipo con similares incapacidades a Zapatero.

Porque estos chicos, que se apuntan de jóvenes a la política, empezando por disfrutar silentes de los diferentes asientos del Parlamento o salones de pleno de ayuntamientos y comunidades, sin otra experiencia que la obediencia a los dictados de los partidos, no parece estén preparados para regir los destinos de las Instituciones públicas.
 

Laicismo en la escuela

El empeño que tienen los sectarios que nos gobiernan por sembrar el laicismo en la sociedad no tiene límites. La directora del Instituto «Las Lagunas», de Mijas, el encantador pueblito de Málaga que se sacó de la manga el «burro taxi» para regocijo de extanjeros y nacionales, la señora Mercedes García del Alamo, considera que «en una escuela pública de un país laico no están permitidos los símbolos religiosos». Y para practicar con el ejemplo, tira a la basura el «Belén» que los profesores de religión habían instalado como procedimiento educativo para que los alumnos valorasen los distintos elementos culturales y religiosos de las tradicionales fiestas navideñas. La señora Mercedes sostiene que «este tipo de actividades no pueden tolerarse en un centro público donde conviven alumnos de diferentes religiones que podrían ser ofendidos». Al parecer los talibanes se están extendiendo por Occidente. ¡Cuánto daño hacen estos imbéciles!
 

También la Casa Real

Y como las Instituciones tiene que ir con los tiempos, la laicidad también ha entrado por los resquicios de la Casa Real, lo que se manifiesta en las felicitaciones navideñas de los distintos componentes que la forman. Mientras la felicitación del Jefe de la Casa se limita a una estampa nevada del palacio de La Zarzuela, anodina por demás, la del príncipe y las infantas (y sus correspondientes consortes), muestran a la ciudadanía la foto de sus hijos, en compañía de sus progenitores en el caso de las infantas. ¡De qué nos vamos a extrañar pues!
 

El español en cataluña

La Constitución española, nos guste o no, dice, en su artículo tercero, que la lengua oficial del Estado (ya se sabe, hay que evitar decir la Nación, España, etc. Hasta en la Constitución) es el castellano (es decir, el español, según el diccionario de la Real Academia Española). Pues ahí está el resultado de la aplicación del Estatuto catalán que aprobaron por mayoría nuestros representantes en el Parlamento y el Senado, a pesar de ser anticonstitucional en bastantes aspectos.

Ya antes del Estatuto actual el español estaba perseguido en esa parte del territorio nacional que es Cataluña. Pero ahora ya nos van dando a conocer el tratamiento que el idioma común va teniendo a tenor de las rendijas del Estatuto. Y aseguran ya que el único idioma en esas provincias es el catalán. Y para que quede claro, uno de los ejemplos son las multas que imponen a los comerciantes por poner sus rótulos en español. A una tienda de frutos secos de Barcelona la han multado con 600 € por vulnerar «los derechos lingüísticos de los consumidores y usuarios»; ahora la han amenazado de nuevo porque los rótulos del interior del establecimiento no habían sido puestos en el «idioma de Cataluña». A ver qué dice el Tribunal Constitucional, si es que sirve para algo.
 

PINOCHET TE QUEDÓ GRANDE, CHILE
Hermógenes Pérez de Arce

El Mercurio 6-11-06

–Pinochet en las portadas de todo el mundo. ¿No es sorprendente? –me dice.

–¿Sorprendente? Es el chileno que más ha influido en el mundo. La Junta que presidía expulsó al comunismo. Fue el primer paso para que éste casi desapareciera. Pues los soviéticos, en venganza, lo acusaron de violar los derechos humanos. Entonces, el mundo les preguntó a ellos cómo los respetaban, y Gorbachov tuvo que consagrar libertades. Pero como no puede haber comunismo con libertad, se le vino la estantería abajo, y cayó el muro de Berlín. Entonces, ¿ha sido o no importante Pinochet? Fue el primero en privatizar, y hoy casi todos lo hacen. Flexibilizó el mercado del trabajo, y ahora Europa trata de imitarlo (acá, la izquierda volvió atrás). La previsión y la salud privadas de Pinochet se estudian y aplauden en países avanzados. Restableció una democracia mejor que la anterior.

–¿Y las acusaciones que se le hacen?

–¿Por salvar a Chile? Frei Montalva les decía a los militares, en 1973: «Ustedes tienen las bayonetas y no las usan» (Acta Rivera). Había 10 mil guerrilleros, 13 mil extranjeros ilegales y «compañeros de tropa» cubanos. Pero nuestros militares (los de antes) los derrotaron con mínimas bajas. Según Rettig, dos mil 279. Después hurgaron en busca de más y subieron a dos mil 774 extremistas caídos y 423 muertos por los terroristas (que cargan también a Pinochet). ¿Cómo querían que derrotara a un ejército guerrillero sin que hubiera víctimas? Y del total de muertos, dos mil 247 cayeron en 1973 y 1974. Desde entonces, el país vivió tranquilo y pacificado, salvo por los atentados del FPMR.

–¿Y las torturas?

–¿Que no ha leído la denuncia de Ricardo Lagos y otros, por torturas, contra el gobierno de Frei Montalva («Punto Final», 18.08.70)? ¿O el Acuerdo de la Cámara de Diputados, de 22.08.73, denunciando las torturas bajo Allende? ¿Y les exigen a los militares, enfrentados a miles de guerrilleros, haber suavizado los métodos de sus antecesores? Por algo la Comisión de la Tortura no pudo investigar las anteriores al '73.

–¿Y las acusaciones de defraudación fiscal?

–No hay una sola comprobada. Personas agradecidas por lo que hizo, como mister Albritton, presidente del Riggs, le aconsejaron poner a salvo del robo izquierdista sus ahorros. Se los iban a quitar a través de juicios amañados, como los de hoy, para condenarlo y embargarle su patrimonio. Fue una precaución justa, que hasta los moralistas justifican cuando un Estado perpetra exacciones ilegales (la llaman «oculta compensación»). El patrimonio de Pinochet se explica por sus ingresos lícitos. Si hubiera querido dejar para sí gastos reservados, podría haber reunido más de 200 millones de dólares, pero le han encontrado sólo ocho. Lo cual es una fracción de los gastos reservados sustraídos por la Concertación mediante «sobres con billetes» que se guardaban sin decir esta boca es mía, hasta que los pillaron... y perdonaron.

–¿Y los centenares de juicios contra Pinochet?

–Son una persecución política, una vergüenza. Se está muriendo y los jueces sostienen que su salud lo habilita para defenderse en juicio. Se fundan en mentiras, diciendo que mantiene secuestradas a personas de las que nunca siquiera supo. Le han negado la libertad provisional por ser un «peligro para la sociedad», estando inmovilizado por sus enfermedades. Ahora salió «bajo fianza». Lo procesan por casos prescritos, amnistiados y fenecidos por la cosa juzgada. Para él y su familia no rigen las leyes. ¿Leyó La nuera del general? Hágalo. Aprenderá sobre persecución política por los jueces.

Chile, reconócelo: Pinochet te quedó grande. El mundo entero te lo está diciendo.







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